El mercado Escobedo, el más grande de Querétaro y uno de los más tradicionales del Centro Histórico, entró en una etapa de rehabilitación integral que sustituye su red de drenaje sanitario y de agua potable, además de renovar sanitarios y pasillos donde se registraban retornos de aguas residuales. El presidente municipal Felifer Macías supervisó los trabajos y sostuvo que la obra atiende una demanda acumulada durante años por locatarios y visitantes.
La intervención abarca mil 969 metros de tubería de PVC sanitario reforzado, 83 registros y 183 trampas de grasa, de acuerdo con la información disponible. Para el desalojo de agua de lluvia se contemplan 147 metros de tubería de PVC serie 16.5 y 57 metros de tubería reforzada. En la red de agua potable se instalarán mil 133 metros de tubería hidráulica RD-26, 123 abrazaderas y 465 conectores.
Los sanitarios también forman parte del paquete: se prevén 212 metros cuadrados de aplanado en muros, 250 metros cuadrados de azulejo creato, 304 de azulejo amaretto tabaco y 391 de pintura de esmalte en muros y plafones. El equipamiento incluye cinco barras con dos lavamanos tipo lavadero, 20 lámparas a prueba de vapor, mamparas de herrería, 38 inodoros y tres mingitorios de acero inoxidable.
El mercado concentra 563 locales dedicados a alimentos, vestimenta, calzado y florerías, entre otros giros. La renovación de la infraestructura busca mejorar las condiciones para quienes trabajan ahí y para quienes acuden a comprar, además de reforzar la actividad económica de una zona céntrica de la capital. El gobierno municipal estima que la obra beneficiará a más de 160 mil 442 habitantes.
Durante el recorrido, el alcalde conversó con comerciantes que expresaron su reconocimiento por los cambios en la infraestructura y la imagen del inmueble. Macías señaló que ya se concluyó la renovación de los baños y de varios pasillos, y que aún falta aplicar pintura en algunas áreas.
La relevancia del mercado Escobedo va más allá de lo comercial: se trata de un punto de referencia del abasto cotidiano en el Centro Histórico, donde confluyen vecinos, turistas y trabajadores. La sustitución de redes hidráulicas y sanitarias atiende un problema práctico que afectaba la operación diaria de los locales y la experiencia de los visitantes.
Para los locatarios, la obra representa una mejora en las condiciones de trabajo y en la percepción del espacio público; para los habitantes de la zona, implica un servicio urbano más confiable. El reto será que las obras concluyan en los plazos previstos y que el mantenimiento posterior evite que los problemas de drenaje vuelvan a presentarse.
La intervención forma parte de las acciones de mejoramiento de espacios públicos en la capital queretana. Su avance podrá verificarse con la conclusión de los trabajos pendientes y con la operación cotidiana del mercado, que sigue siendo uno de los principales centros de abasto de la ciudad.
