La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) concluyó esta semana la Visita de Estudios ANAP-México, un programa de cooperación internacional que reunió en Xalapa, Veracruz, a representantes de Argentina, Ecuador, Guatemala, Honduras y Uruguay. Durante el encuentro, celebrado en la Academia Nacional de Administración Penitenciaria (ANAP), se impartieron cursos especializados en protocolos de seguridad, uso de la fuerza y manejo de motines, con el objetivo de fortalecer la formación del personal penitenciario de la región.
La clausura del evento estuvo a cargo del coordinador general de Ejecución Penal y Reinserción Social, Nahúm Román Mendoza Roldán, quien destacó que el intercambio de conocimientos y buenas prácticas es una herramienta fundamental para profesionalizar a los equipos que operan los sistemas penitenciarios. En representación del titular del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social (PRS), Mendoza Roldán subrayó la importancia de la cooperación interinstitucional para enfrentar los retos comunes en materia de seguridad y reinserción.
La Visita de Estudios ANAP-México forma parte de las actividades de la Red de Academias Penitenciarias (RAP), un mecanismo de colaboración entre países de América Latina para armonizar criterios y metodologías en la formación de custodios y personal técnico. En esta edición, los participantes abordaron temas como el Código Ámbar, que establece protocolos de respuesta ante situaciones de emergencia, y el Código Púrpura, enfocado en el manejo de motines y la restauración del orden con apego a los derechos humanos.
Los cursos fueron impartidos por instructores de la ANAP y por el director de la Unidad de Reacción Penitenciaria (URP), una unidad especializada en situaciones de alta peligrosidad. La capacitación incluyó ejercicios prácticos y teóricos para reforzar las competencias del personal en escenarios de crisis, con énfasis en la actuación profesional y el respeto a las garantías individuales.
Para México, este tipo de encuentros representa una oportunidad para compartir experiencias y aprender de otros sistemas penitenciarios, en un contexto donde la sobrepoblación y la violencia dentro de las cárceles siguen siendo desafíos pendientes. De acuerdo con datos oficiales, el sistema penitenciario mexicano alberga a más de 220 mil personas privadas de la libertad, lo que hace indispensable la actualización constante de los protocolos de seguridad.
La cooperación internacional en materia penitenciaria también busca homologar estándares de actuación, lo que facilita la repatriación de personas sentenciadas y la colaboración en investigaciones transfronterizas. Además, la profesionalización del personal contribuye a reducir incidentes violentos y a mejorar las condiciones de reinserción social, un objetivo prioritario de la política penitenciaria del gobierno federal.
Con estas acciones, la SSPC refrenda su compromiso de impulsar la capacitación especializada y fortalecer la cooperación internacional, con miras a consolidar instituciones penitenciarias más eficaces y respetuosas de los derechos humanos. La clausura de la Visita de Estudios ANAP-México es un paso más en la construcción de una red regional de academias penitenciarias que compartan conocimientos y buenas prácticas.
Para los países participantes, la experiencia mexicana en el manejo de centros penitenciarios de alta seguridad resulta de gran valor, especialmente en áreas como la prevención de fugas y la gestión de disturbios. La colaboración entre naciones permite además el intercambio de tecnología y metodologías educativas, lo que beneficia directamente a los miles de agentes penitenciarios que operan en la región.
La ceremonia de clausura se realizó en las instalaciones de la ANAP, en Xalapa, y contó con la presencia de la directora general de la academia, María José González Cruz, así como de autoridades especializadas en seguridad penitenciaria. El evento concluyó con la entrega de constancias a los participantes, quienes regresarán a sus países con nuevas herramientas para enfrentar los retos de la administración penitenciaria.
