La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) entregó los reconocimientos del Primer Concurso Penitenciario de Textiles, una iniciativa que buscó visibilizar el trabajo artesanal de personas privadas de la libertad en los Centros Federales de Reinserción Social (CEFERESO). En esta primera edición participaron 108 internos, de los cuales nueve eran mujeres y 99 hombres, quienes elaboraron piezas representativas de la diversidad artesanal del país mediante técnicas textiles tradicionales.
El acto de premiación fue encabezado por el titular del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social (PRS), Jacobo Olaf Rodríguez García, y contó con la presencia de la directora general de Acción Territorial y Promoción Comunitaria de la Secretaría de Cultura, Ivonne Cisneros Luján. Durante la ceremonia, Rodríguez García destacó que la cultura y el trabajo artesanal son herramientas fundamentales para la construcción de un proyecto de vida, pues permiten desarrollar habilidades, generar oportunidades de autoempleo y favorecer una reinserción social efectiva.
El concurso forma parte de los esfuerzos por fortalecer la marca Arte por la Libertad, creada para identificar, promover y visibilizar el trabajo artesanal elaborado en los centros penitenciarios. Esta marca busca impulsar alternativas productivas que permitan a las personas privadas de la libertad obtener una remuneración legítima por su trabajo, un aspecto clave para su reintegración a la sociedad.
El jurado calificador, integrado por especialistas en arte popular y promoción comunitaria, evaluó las obras conforme a los criterios establecidos en la convocatoria. El primer lugar fue para el CEFERESO número 15, en Chiapas, por la guayabera "Punta Esperanza"; el segundo lugar correspondió al CEFERESO número 7, en Durango, por el cinturón para caballero "Valparaíso"; y el tercer lugar fue para el CEFERESO número 11, en Sonora, por la pieza "Mujer Bonita". Además, el CEFERESO número 13, en Oaxaca, recibió una mención honorífica por la obra "Joraca".
Durante la ceremonia, las piezas ganadoras fueron develadas y exhibidas ante autoridades e invitados, quienes reconocieron la calidad técnica, la creatividad y la dedicación plasmadas en cada una de ellas. La iniciativa no solo fomenta el trabajo productivo, sino que también contribuye a preservar las tradiciones artesanales de México, muchas de ellas en riesgo de desaparecer.
La colaboración entre la SSPC y la Secretaría de Cultura abre la posibilidad de que estas piezas sean exhibidas en otros espacios, lo que permitiría dar a conocer el talento de las personas privadas de la libertad a un público más amplio. Cisneros Luján afirmó que "la cultura es un derecho, independientemente de las circunstancias de las poblaciones que lo ejercen", y refrendó la disposición de su dependencia para continuar con este tipo de iniciativas.
Para las personas privadas de la libertad, participar en concursos como este representa una oportunidad de desarrollar habilidades laborales y artísticas, así como de fortalecer valores como la disciplina, la responsabilidad y el compromiso. Estos elementos son fundamentales para su proceso de reinserción social, que busca reducir la reincidencia y facilitar su reintegración a la vida productiva.
El Primer Concurso Penitenciario de Textiles se suma a otras acciones impulsadas por la SSPC para reconocer el trabajo artesanal como una vía para la reinserción social y la generación de nuevas oportunidades de vida. La convocatoria para futuras ediciones podría ampliarse, con el objetivo de llegar a más centros penitenciarios y seguir promoviendo el talento que existe dentro de los penales federales.
