Más de mil estudiantes de la secundaria técnica No. 32 “Independencia de México”, en Cancún, cuentan desde ahora con un espacio techado para actividades deportivas, académicas y cívicas, luego de que se inaugurara un domo en sus instalaciones. La obra atiende a alumnos de ambos turnos y busca que las actividades escolares no dependan de las condiciones del clima, un problema recurrente en una ciudad con lluvias intensas y temperaturas altas durante buena parte del año.
El domo fue construido por la Secretaría de Obras Públicas del estado y abarca 510 metros cuadrados. Además de la cubierta, se instalaron seis luminarias LED, se aplicó pintura antiderrapante en la cancha de básquetbol, se colocó señalización deportiva y se añadieron estructuras móviles como porterías y tableros de básquet. En la entrega también se distribuyó material deportivo entre los alumnos.
La gobernadora Mara Lezama encabezó la inauguración, acompañada del subsecretario de Atención a la Educación en la Zona Norte de Quintana Roo, Luis Alberto Tun Calderón. En su mensaje a la comunidad estudiantil, la mandataria llamó a los jóvenes a desarrollarse sin violencia y a alejarse de situaciones que pongan en riesgo su vida, en un acto con presencia de autoridades educativas y escolares.
La intervención forma parte de un programa estatal que prevé la construcción de mil 109 domos en Quintana Roo. El objetivo declarado es ampliar los espacios educativos protegidos y fomentar la convivencia y la práctica deportiva en las escuelas. El alcance de ese programa, sin embargo, dependerá de la disponibilidad presupuestal y del ritmo de ejecución en los próximos años, por lo que conviene dar seguimiento a los avances y a la lista de planteles beneficiados.
Para la comunidad de la secundaria técnica No. 32, el cambio es inmediato: las clases de educación física, los actos cívicos y las actividades recreativas podrán realizarse bajo techo, lo que reduce la exposición al sol y a la lluvia. En una ciudad donde las temperaturas pueden superar los 35 grados y las precipitaciones son frecuentes en verano, contar con una cubierta también puede disminuir interrupciones y riesgos sanitarios asociados al calor.
El impacto de este tipo de obras no se limita al uso escolar. Los domos suelen convertirse en espacios de reunión para las colonias cercanas fuera del horario de clases, aunque su aprovechamiento comunitario depende de acuerdos con las autoridades educativas y de medidas de mantenimiento. La durabilidad de la estructura, el cuidado de las luminarias y la conservación de la cancha serán factores para que el beneficio se sostenga en el tiempo.
La entrega ocurre en un contexto de demandas acumuladas en infraestructura educativa en Quintana Roo, particularmente en zonas de crecimiento urbano acelerado como Cancún, donde la matrícula aumenta cada ciclo escolar. La construcción de techados y mejoras en planteles es una de las peticiones más frecuentes de padres de familia y docentes, junto con el mantenimiento de baños, aulas y áreas comunes.
Con la inauguración, la escuela suma un espacio que puede usarse para torneos, ensayos y actividades de integración. El reto será que el domo se integre a la vida cotidiana del plantel con reglas claras de uso y que las autoridades den continuidad a las obras pendientes en la escuela. Para las familias, la obra representa una mejora concreta, aunque su valor real se medirá en el uso diario y en el mantenimiento que reciba.
