La conmemoración de las Fiestas Patrias en Sinaloa se prepara con un componente que va más allá del protocolo cívico: la recuperación de espacios públicos para la convivencia ciudadana. Así lo planteó la gobernadora Graciela Domínguez Nava durante la ceremonia del 179 aniversario de la Gesta Heroica de los Niños Héroes de Chapultepec, realizada en la Novena Zona Militar, donde vinculó la celebración con la memoria histórica y la defensa de la soberanía nacional.
La mandataria estatal sostuvo que las festividades de septiembre representan una oportunidad para que la población vuelva a ocupar plazas, calles y recintos que en distintos momentos han quedado fuera de la vida cotidiana. En su mensaje, pidió a los sinaloenses no dejar pasar la fecha y subrayó que se trata de una herencia colectiva que no debe perderse.
"Lo más importante aquí es que como ciudadanos tengamos los espacios de recuperación, queremos hacer énfasis en esta oportunidad que tenemos de celebrar las Fiestas Patrias, que nadie nos las debe de robar, es algo que tenemos que seguir celebrando porque son nuestra memoria histórica, y vamos por la defensa de la soberanía nacional de nuestro país", expresó Domínguez Nava durante el acto castrense.
El caso de Escuinapa merece atención particular. La mandataria indicó que en ese municipio se mantienen las estrategias ya establecidas y que el tema sigue en análisis al interior de la Mesa de Construcción de Paz y Seguridad. Es decir, la realización de las festividades en esa zona no se da por descontada y depende de la evaluación que hagan las autoridades en materia de seguridad.
La referencia a la recuperación de espacios públicos conecta con una discusión más amplia sobre cómo las comunidades vuelven a usar sus calles y plazas después de periodos en los que la inseguridad o la falta de mantenimiento las alejó de la vida diaria. Las Fiestas Patrias, en ese sentido, funcionan como una fecha simbólica para medir esa recuperación y para reactivar la actividad económica local en torno a los eventos.
Para los habitantes de Culiacán y de otros municipios, la invitación implica una serie de efectos prácticos: cortes viales, operativos de seguridad, mayor presencia de visitantes en el centro de las ciudades y una derrama económica para comercios y vendedores ambulantes que suelen instalarse en los alrededores de las plazas principales. También implica la necesidad de coordinarse con las autoridades para evitar incidentes.
El contexto de la ceremonia en la Novena Zona Militar añade un matiz institucional: la conmemoración de los Niños Héroes de Chapultepec es una fecha que el Ejército Mexicano conmemora cada año y que en esta ocasión sirvió de marco para que la gobernadora fijara postura sobre el significado cívico de septiembre. La relación entre autoridades civiles y militares en actos públicos es habitual en este tipo de efemérides.
La celebración del Grito de Independencia en Sinaloa se suma así a los actos que se realizan en todo el país, donde cada entidad organiza su propio programa. La diferencia, en este caso, es el énfasis explícito de la gobernadora en que la fiesta no se limite al acto protocolario y se traduzca en una reapropiación ciudadana del espacio público, con la seguridad como condición para que eso ocurra.
