Nicolás Romero pondrá en marcha un dispositivo de seguridad en sus tres cementerios municipales durante los días de mayor afluencia por el Día de Muertos. La Dirección de Seguridad Pública y Protección Ciudadana local desplegará 130 elementos en los panteones de La Gloria, San Isidro y San Rafael, con el objetivo de resguardar a las más de 32 mil personas que se espera acudan a visitar a sus difuntos entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre.
El operativo, denominado "Fieles Difuntos", combina personal de tres corporaciones: 60 agentes de la Policía Municipal, 60 de la Policía Estatal y 10 de la Guardia Nacional. La coordinación entre los tres niveles de gobierno busca cubrir tanto el interior de los camposantos como sus accesos y las vialidades cercanas, donde suele concentrarse el mayor flujo vehicular y peatonal durante estas fechas.
El despliegue partió desde el Centro de Mando y Monitoreo C-4, desde donde se articula la vigilancia y el monitoreo en tiempo real de las zonas aledañas a los cementerios. Este tipo de operativos suele apoyarse en cámaras y sistemas de comunicación para detectar incidentes y agilizar la respuesta de los cuerpos de emergencia.
La afluencia esperada convierte a los panteones en puntos críticos para la seguridad y la movilidad. En años recientes, las visitas a los cementerios durante el Día de Muertos han requerido ajustes en el tránsito, presencia de paramédicos y medidas para evitar aglomeraciones en las entradas, por lo que el dispositivo también contempla tareas de orientación a los visitantes.
El gobierno municipal sostuvo que la protección de la ciudadanía es una prioridad y que la seguridad se construye con colaboración entre instituciones. En ese sentido, el operativo forma parte de una estrategia más amplia de coordinación con la Policía Estatal y la Guardia Nacional, que en los últimos años ha reforzado su presencia en municipios del Estado de México.
Para los habitantes de Nicolás Romero, el dispositivo implica un despliegue visible de uniformados en las inmediaciones de los cementerios, lo que puede traducirse en revisiones, cierres parciales de calles y restricciones de estacionamiento. Las autoridades locales no detallaron horarios específicos ni rutas alternas, por lo que se recomienda a quienes planeen acudir consultar los canales oficiales antes de salir.
El operativo también responde a una demanda ciudadana recurrente: la seguridad en torno a los panteones, donde se concentran familias que llevan flores, alimentos y objetos para las tumbas. La presencia de elementos de los tres órdenes de gobierno busca disuadir robos, accidentes y conflictos en un contexto de alta concentración de personas.
Con el inicio de noviembre, las autoridades locales buscan cerrar la temporada de visitas sin incidentes mayores. La coordinación entre corporaciones y el monitoreo desde el C-4 serán clave para responder a emergencias y mantener el orden en una de las celebraciones más concurridas del calendario municipal.
