El gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila, anunció que enviará al Congreso local una iniciativa de ley para que los ayuntamientos del estado no puedan contratar nueva deuda ni comprometer ingresos de administraciones futuras. El planteamiento lo presentó durante el Segundo Informe de Gobierno del presidente municipal de Villanueva, Rogelio González Álvarez, municipio que arrastra pasivos heredados superiores a 150 millones de pesos.
La propuesta busca trasladar al ámbito municipal la política financiera que, según el mandatario estatal, su administración aplicó desde 2021: no contratar créditos nuevos y destinar recursos al pago de pasivos heredados. Monreal afirmó que su gobierno recibió una deuda cercana a 12 mil 500 millones de pesos, ha pagado más de 7 mil millones y no ha solicitado un solo peso de financiamiento adicional en cinco años.
El gobernador sostuvo que el costo de la deuda se refleja directamente en las finanzas públicas. Recordó que al inicio de su gestión el estado destinaba alrededor de 2 mil 700 millones de pesos anuales solo al pago de intereses, mientras que actualmente esa carga ronda los mil 300 millones. Esa diferencia, argumentó, libera recursos que pueden canalizarse a obra pública, servicios y programas sociales.
Monreal rechazó el argumento de que los municipios requieren endeudarse para ejecutar obras de gran calado. Aseguró que con planeación presupuestaria, programas plurianuales y disciplina en el gasto es posible construir infraestructura sin comprometer los ingresos de los próximos gobiernos. Adelantó además que el Paquete Económico estatal se prepara con un escenario de crecimiento de entre 12 y 14 por ciento en participaciones respecto al año anterior.
En Villanueva, el alcalde Rogelio González informó que su administración recibió pasivos por más de 150 millones de pesos, principalmente por obras inconclusas, laudos laborales y adeudos con el Instituto Mexicano del Seguro Social. En dos años, dijo, se han pagado más de 90 millones de pesos de esas obligaciones, sin dejar de atender servicios básicos como agua potable, drenaje, electrificación y alumbrado público.
El caso de Villanueva ilustra el problema que la iniciativa pretende atacar. Muchos ayuntamientos mexicanos operan con presupuestos limitados y recurren al crédito para cubrir gasto corriente o concluir obras, lo que genera intereses que reducen su margen de acción durante años. La propuesta de Monreal busca establecer candados legales para que esa práctica no se repita en Zacatecas.
La iniciativa aún no ha sido presentada formalmente ante el Poder Legislativo, por lo que se desconoce su contenido específico y el alcance de las restricciones que plantearía. Tampoco se ha definido si aplicaría solo a nuevos créditos o si incluiría mecanismos de reestructuración para los municipios que ya arrastran pasivos. El Congreso local tendrá la última palabra sobre su viabilidad y eventual entrada en vigor.
Para los ciudadanos, el debate tiene efectos concretos: menos deuda municipal significa más recursos disponibles para servicios, pero también puede limitar la capacidad de los ayuntamientos para financiar obras cuando sus ingresos propios son insuficientes. El equilibrio entre disciplina financiera y capacidad de inversión será el punto central de la discusión legislativa en los próximos meses.
