La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, supervisó los avances de la primera etapa de la modernización de la carretera Cancún–Isla Blanca, una obra estratégica para la movilidad del norte del estado. Los trabajos, que ya registran cerca del 30 por ciento de avance, contemplan una inversión de 380.9 millones de pesos y buscan transformar una vía clave para miles de trabajadores y turistas.
Durante el recorrido, la mandataria estuvo acompañada por autoridades de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), la Secretaría de Obras Públicas (SEOP) y la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (SEDETUS). En el tramo inicial de 4.2 kilómetros se ampliará la vialidad de dos a cuatro carriles, lo que mejorará la fluidez vehicular en una zona de alto tránsito.
La gobernadora destacó que la obra ha sido cuidadosamente planeada para garantizar su durabilidad y funcionalidad a largo plazo. Subrayó que se está construyendo infraestructura subterránea, como drenajes pluviales, adecuaciones de líneas de la Comisión Federal de Electricidad y ductos para servicios de conectividad, elementos que no son visibles a simple vista pero que serán determinantes para su operación.
“Es hacer obra bien hecha, hacer obra planeada, hacer obra que dure muchos años”, expresó Lezama durante la supervisión. La modernización incluye un camellón central, banquetas, ciclovía, alumbrado público, señalización y una nueva carpeta asfáltica de 20 centímetros de espesor, diseñada para ofrecer mayor resistencia y vida útil.
Como parte del proyecto, se instalarán 25 nuevas obras de drenaje con tubería especializada de polietileno de alta densidad para mantener el flujo hídrico natural de la zona. También se renivelarán registros de alta y media tensión de la CFE, lo que evitará futuras intervenciones sobre el pavimento y reducirá afectaciones a la circulación.
La carretera Cancún–Isla Blanca es una vía fundamental para miles de trabajadores de la industria turística que diariamente se trasladan entre Cancún, Costa Mujeres e Isla Mujeres. Además, fortalecerá la experiencia de los visitantes que llegan al Caribe Mexicano, al ofrecer un acceso más seguro y eficiente a las zonas hoteleras y playas del norte.
Una vez concluida esta primera etapa, se continuará con un segundo tramo de 7 kilómetros que conectará con la avenida José López Portillo, para posteriormente extender la modernización hacia Costa Mujeres. Este proyecto forma parte de un plan integral para mejorar la infraestructura carretera en una de las regiones con mayor crecimiento turístico del país.
Durante la supervisión, el residente de Obras del Centro SICT, Porfirio Torres Uicab; el titular de la SEOP, Rafael Lara, y el subsecretario de SEDETUS, Hugo Sánchez, explicaron los aspectos técnicos de la obra. Coincidieron en que se prioriza la calidad constructiva, la seguridad vial y la movilidad de largo plazo para esta importante zona turística de Quintana Roo.
La modernización de esta carretera representa un avance significativo para la infraestructura del norte de Quintana Roo, con beneficios directos para la población local y el sector turístico. Se espera que, al concluir las etapas proyectadas, se reduzcan los tiempos de traslado y se incremente la seguridad para conductores y peatones.
