El huracán Polo mantiene en alerta a Baja California Sur. La noche de este domingo se esperan los primeros efectos en la zona de San Carlos y durante el lunes se intensificarán, con un posible ingreso a tierra alrededor de las 18:00 horas como huracán categoría 2, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional. El sistema se desplaza hacia el noroeste a 19 kilómetros por hora, con vientos máximos sostenidos de 205 kilómetros por hora y rachas de hasta 250, ubicándose a 425 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lázaro y a 460 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas.
Ante este panorama, el gobernador Víctor Manuel Castro Cosío pidió a la población atender las medidas de prevención y aseguró que se harán todos los esfuerzos necesarios para garantizar la seguridad de las personas. La instrucción se dio en el marco de la sesión del Consejo Estatal de Protección Civil, donde se dio seguimiento a la evolución del fenómeno. La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, reconoció el trabajo de las autoridades estatales y subrayó que las próximas horas serán fundamentales para mantener informada a la ciudadanía, en especial a quienes viven en zonas costeras.
Los municipios con mayor atención son Comondú, Loreto y Mulegé, donde se exhortó a las familias a mantenerse informadas y seguir las indicaciones oficiales, incluido el llamado a acudir a los refugios temporales si es necesario. Las autoridades recordaron que durante el paso de un ciclón puede presentarse un periodo de relativa calma, seguido de una nueva intensificación de vientos y lluvias, además del riesgo por marea de tormenta.
Para este lunes se pronostican lluvias de mayor intensidad en Mulegé, Loreto, Comondú, La Paz y Los Cabos. El martes, Polo avanzaría hacia Sonora, aunque todavía podrían registrarse precipitaciones fuertes en Baja California Sur. Los puertos permanecen cerrados a la navegación y se recomendó extremar precauciones al transitar por las carreteras.
Las seis presas de la entidad se encuentran en niveles bajos, lo que reduce el riesgo de desbordamientos, pero no elimina la posibilidad de inundaciones repentinas en zonas urbanas y rurales. La combinación de vientos intensos y lluvias puede provocar daños en infraestructura, cortes de energía y afectaciones en viviendas precarias.
El llamado de las autoridades es a no confiarse y seguir los canales oficiales de información. La prevención y la coordinación son prioritarias para proteger la vida y la seguridad de todas y todos, insistió el gobernador. La población debe tener a la mano documentos importantes, agua embotellada, alimentos no perecederos y un plan de comunicación con familiares.
La trayectoria de Polo aún puede variar, por lo que se recomienda mantenerse atento a las actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional y de Protección Civil. La experiencia de huracanes previos en la región muestra que la preparación oportuna reduce riesgos y facilita la respuesta de los cuerpos de emergencia.
Mientras el huracán se aproxima, las autoridades mantienen el monitoreo constante y la coordinación entre los tres niveles de gobierno. La prioridad es salvaguardar la vida de la población, especialmente en las comunidades costeras que podrían ser las más afectadas por el embate del fenómeno.
