La ampliación y conversión del Hospital General del ISSSTE en Chetumal avanza con un 58 por ciento de progreso y se prevé que concluya a principios del próximo año, de acuerdo con la supervisión realizada por la gobernadora Mara Lezama Espinosa. El proyecto elevará de 30 a 90 las camas censables y busca ampliar la capacidad de atención para más de 233 mil derechohabientes de la capital quintanarroense.
La obra contempla 30 consultorios y 15 especialidades médicas, además de cuatro salas de cirugía con ocho camas de recuperación, una sala de tococirugía y una sala de expulsión. También incluye un área de urgencias con 17 lugares de observación para adultos, siete para pacientes pediátricos y tres salas de choque.
En servicios auxiliares de tratamiento, el hospital contará con espacios para inhaloterapia, diálisis peritoneal, 18 espacios de hemodiálisis, clínica del dolor, quimioterapia, clínica de heridas y clínica de displasia. Asimismo, se prevén dos salas de endoscopía con cuatro lugares de recuperación y servicios de medicina física con áreas de electroterapia, hidroterapia, mecanoterapia y terapia de la vida diaria.
La infraestructura incluye áreas de apoyo para gobierno, admisión y altas, así como la Central de Equipos y Esterilización, con el objetivo de contar con instalaciones más funcionales para la prestación de los servicios de salud. Durante el recorrido participaron el ingeniero Antonio Francisco Gabino, residente de obra del ISSSTE, e Isai González Delgadillo, director de Infraestructura de los Servicios Estatales de Salud.
La gobernadora destacó que esta conversión permitirá prestar servicios que antes no se tenían, y afirmó que será una realidad después de muchos años. El proyecto forma parte de los esfuerzos por fortalecer la atención médica en la capital del estado, donde la demanda de servicios hospitalarios ha crecido con el aumento poblacional.
La ampliación del hospital responde a una necesidad de infraestructura sanitaria en Chetumal, donde los derechohabientes del ISSSTE han enfrentado limitaciones para acceder a especialidades y estudios. Con las nuevas áreas, se espera reducir traslados a otras ciudades y mejorar la atención de padecimientos crónicos como insuficiencia renal y cáncer.
El avance del 58 por ciento indica que las obras civiles y la instalación de equipos continúan, aunque aún no se ha detallado el monto total de la inversión ni el calendario exacto de apertura. La conclusión prevista para inicios del próximo año dependerá de la disponibilidad de recursos y de los procesos de equipamiento.
Para los derechohabientes, la conversión del hospital significa la posibilidad de recibir atención más completa sin salir de la ciudad, especialmente en casos que requieren hospitalización prolongada o tratamientos especializados. La ampliación de camas censables también podría aliviar la saturación en otros nosocomios de la región.
La supervisión de la gobernadora se suma a los recorridos de obra pública en el estado, en un contexto donde la administración estatal busca mostrar avances en infraestructura de salud. El proyecto del ISSSTE en Chetumal es uno de los más relevantes para la capital, aunque su impacto final dependerá de que se complete el equipamiento y se contrate al personal médico necesario para operar las nuevas áreas.
