Un bombero municipal de Chetumal, identificado como Roberto López García, sobrevivió a un infarto agudo al miocardio luego de ser trasladado de urgencia en helicóptero a Cancún, donde se le practicó un cateterismo cardiaco para destapar una arteria obstruida. El paciente permanece estable en la Unidad de Cuidados Intensivos, según confirmaron fuentes oficiales.
El traslado se realizó el lunes, después de que el bombero fuera atendido inicialmente en el área de urgencias del ISSSTE en Chetumal. Durante una visita sorpresa a ese hospital, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, escuchó las peticiones de los familiares y dispuso el traslado aéreo al Hospital General de Cancún del IMSS-Bienestar para una atención cardiaca especializada.
Al ingresar al nosocomio en Cancún, el paciente fue llevado directamente a la sala de hemodinamia con diagnóstico de infarto agudo al miocardio. Los especialistas realizaron un procedimiento de cateterismo para abrir una arteria tapada y restablecer el flujo sanguíneo. Para mantenerla abierta, se le colocó un stent en la arteria conocida como Primera Diagonal, que irriga una parte importante del frente y costa del corazón.
La coordinación entre el ISSSTE, el IMSS-Bienestar, la Secretaría de Salud de Quintana Roo y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Chetumal fue destacada por la gobernadora, quien subrayó la importancia de actuar con rapidez en casos de emergencia cardiovascular. Este tipo de traslados aéreos, aunque poco frecuentes, resultan cruciales cuando el tiempo es un factor determinante para salvar la vida de un paciente.
El infarto agudo al miocardio es una de las principales causas de muerte en México. La atención oportuna, que incluye desde la detección temprana hasta la intervención médica especializada, puede marcar la diferencia entre la recuperación y consecuencias fatales. En zonas donde los servicios de alta especialidad no están disponibles localmente, la coordinación interinstitucional y el uso de recursos como helicópteros ambulancias se vuelven esenciales.
Para la comunidad de Chetumal, este caso pone de relieve la necesidad de fortalecer la infraestructura hospitalaria y los protocolos de emergencia. La pronta respuesta de las autoridades estatales y federales permitió que el bombero recibiera el tratamiento necesario, pero también evidencia los retos que enfrentan los servicios de salud en regiones alejadas de los grandes centros urbanos.
La evolución de Roberto López García será seguida de cerca por sus compañeros y familiares, quienes confían en su pronta recuperación. Mientras tanto, su caso se suma a los esfuerzos por mejorar la atención cardiovascular en Quintana Roo y garantizar que más personas tengan acceso a tratamientos oportunos y efectivos.
