La Plaza Principal de Guadalupe fue escenario de la tercera edición del Catrina Fest, una jornada que combinó altares de muertos, catrinas, música y expresiones artísticas para conmemorar el Día de Muertos. Al evento acudieron cientos de familias, de acuerdo con la convocatoria municipal, en un espacio que buscó mantener vigente una de las tradiciones más representativas de la cultura mexicana.
El programa incluyó un concurso de altares en el que participaron instituciones educativas desde preescolar hasta bachillerato. Los ganadores recibieron material y tecnología destinados a apoyar la educación en sus planteles, un incentivo que vincula la celebración cultural con recursos prácticos para las escuelas.
El alcalde Héctor García y la presidenta del Sistema DIF municipal, Blanca Treviño, encabezaron la premiación. Durante el evento, el edil señaló que estas fechas permiten recordar a los seres queridos fallecidos y que los altares ayudan a honrarlos con cariño. La frase, breve y de carácter institucional, se produjo en el marco de una actividad que mezcló el homenaje a los difuntos con la convivencia pública.
Las familias asistentes también presenciaron el espectáculo Xantolo, una propuesta artística inspirada en las celebraciones del Día de los Fieles Difuntos. La presentación aportó color y música al centro histórico de Guadalupe, de acuerdo con la información disponible, y funcionó como complemento del concurso de altares.
El Día de Muertos es una de las festividades de mayor arraigo en México, reconocida por su valor cultural y por la participación comunitaria en torno a altares, ofrendas y visitas a los panteones. En el área metropolitana de Monterrey, municipios como Guadalupe han incorporado estas celebraciones a su calendario de actividades públicas, con el objetivo de ofrecer espacios de convivencia familiar y reforzar la identidad local.
Para los vecinos, este tipo de eventos representa una opción gratuita de esparcimiento y un punto de encuentro intergeneracional. La participación de escuelas añade un componente formativo, pues acerca a niñas, niños y adolescentes a una tradición que se transmite de una generación a otra. En tanto, la entrega de material y tecnología a los planteles ganadores puede tener un efecto directo en sus actividades cotidianas, aunque el alcance específico de esos apoyos no fue detallado en la información difundida.
El Catrina Fest se suma a otras actividades que el gobierno municipal promueve en torno a la temporada de muertos. La realización de una tercera edición sugiere continuidad en la apuesta por este formato, que combina concurso, espectáculo y participación ciudadana en un mismo espacio público. La Plaza Principal, como sede, concentra la actividad y facilita el acceso de las familias que viven en el municipio.
La celebración concluyó con la premiación y la presentación artística, sin que se reportaran incidentes en la información disponible. El evento deja como saldo la participación de instituciones educativas, la asistencia de familias y un mensaje institucional centrado en la memoria de los difuntos y en la importancia de preservar las tradiciones que dan identidad a México.
