La gobernadora de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, informó que se reforzó la seguridad en Mazatlán y el sur del estado con la asignación de más elementos del Ejército, la Marina y la Policía Estatal. La medida busca fortalecer los operativos y la estrategia de seguridad para brindar tranquilidad a la población, en un contexto de preocupación por la incidencia delictiva en la región.
Durante su declaración, la mandataria destacó que los refuerzos ya son visibles en las calles de Mazatlán y que se continuará trabajando en las mesas de seguridad para coordinar los operativos no solo en esa ciudad, sino en todo el estado. "Ya se ha visto que aquí en Mazatlán se han enviado reforzamientos tanto de Marina, de Defensa, como ya lo han podido ver en las calles, y Policía Estatal; vamos a seguir trabajando, sabemos que tenemos mucho por hacer todavía", expresó.
Como parte de esta estrategia, el nuevo subsecretario de Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social, el coronel Efrén Martínez Casimiro, ya trabaja en el diseño de acciones específicas para Mazatlán y Escuinapa. Esta es una de sus primeras asignaciones desde que se incorporó a la institución la semana pasada, y se espera que su experiencia contribuya a mejorar la coordinación entre los distintos niveles de gobierno.
La gobernadora también se refirió a la coordinación con el secretario de Seguridad Pública, quien encabeza la dependencia, para garantizar que los operativos de la Policía Estatal se realicen de manera efectiva. "Él conoce perfectamente la situación de todo el estado y están trabajando", aseguró, en referencia al subsecretario.
En otro tema, Bonilla Valverde abordó la atención a víctimas colaterales de los feminicidios, específicamente a los menores de edad que quedan en orfandad. Recordó que, a través de la Secretaría de las Mujeres, se mantiene un programa de apoyo para niñas y niños que lamentablemente enfrentan esta situación, con el fin de brindarles contención y recursos.
El anuncio se da en un contexto de demanda ciudadana por mayor seguridad en el sur de Sinaloa, una zona que ha registrado incidentes violentos en los últimos meses. Los refuerzos buscan responder a esas demandas, aunque las autoridades reconocen que aún hay retos pendientes.
La presencia de elementos federales y estatales en Mazatlán y Escuinapa podría traducirse en un aumento de la vigilancia en puntos estratégicos, así como en operativos conjuntos. Se espera que esta medida tenga un impacto positivo en la percepción de seguridad de los habitantes y visitantes de la región.
Por ahora, las autoridades no han dado a conocer cifras específicas sobre el número de elementos desplegados ni la duración de los refuerzos, pero se prevé que la coordinación continúe en las mesas de seguridad que se realizan de manera periódica.
La gobernadora reiteró el compromiso de su administración de seguir trabajando para mejorar el bienestar y la paz en el estado, y enfatizó que la seguridad es una prioridad que requiere la colaboración de todos los niveles de gobierno y de la sociedad.
