Un despliegue conjunto de fuerzas federales y estatales en Mazatlán, Sinaloa, culminó con la detención de ocho personas vinculadas a grupos delictivos y el aseguramiento de 19 armas de fuego, más de 2 mil cartuchos, 14 artefactos explosivos de fabricación artesanal y 415 pastillas de fentanilo, según informó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Las acciones, realizadas el 25 de septiembre de 2026, forman parte del reforzamiento de seguridad en la región instruido por la presidenta Claudia Sheinbaum.
En el poblado El Quelite, elementos de la SSPC fueron agredidos a disparos durante recorridos de seguridad. Tras repeler la agresión conforme a los protocolos, detuvieron a seis personas, entre ellas Erik Samuel “N”, identificado como operador de una célula delictiva. En esta intervención se aseguraron dos vehículos, seis armas largas, 12 cargadores y seis chalecos tácticos.
Cerca de la caseta de cobro Vainillo II, personal del Ejército Mexicano, la Marina y la SSPC detuvo a una persona y aseguró un arma larga, un arma corta, tres cargadores y 78 cartuchos. En el poblado Veranos, elementos de la Marina fueron agredidos por civiles armados; se aseguraron cinco armas largas, 210 cartuchos y ocho cargadores.
En Siqueros, fuerzas de Marina, Defensa, Guardia Nacional y Policía Estatal localizaron cinco armas largas, mil 840 cartuchos y 20 cargadores durante recorridos terrestres. Además, en inmediaciones de El Quelite, la SSPC localizó y inhabilitó 14 artefactos explosivos de fabricación artesanal.
En otra acción, la SSPC detuvo en flagrancia a José Luis “N”, señalado como integrante de una célula delictiva y relacionado con homicidios y delitos de alto impacto. Se le aseguró un arma larga, un cargador y dosis de droga. De manera paralela, en coordinación con Defensa y Marina, se aseguraron 415 pastillas de fentanilo.
Los detenidos y lo asegurado quedaron a disposición del Ministerio Público correspondiente, que continuará con las investigaciones. Las autoridades no precisaron la situación jurídica de los implicados ni el avance de las indagatorias.
Mazatlán, un puerto clave en el Pacífico mexicano, ha enfrentado episodios de violencia relacionados con grupos criminales. El reforzamiento busca debilitar las capacidades operativas de estas organizaciones y fortalecer la presencia territorial. Sin embargo, la ciudadanía percibe un clima de inseguridad que afecta la vida cotidiana y la actividad turística, principal motor económico de la zona.
El Gabinete de Seguridad mantendrá las operaciones coordinadas en el municipio, según lo anunciado. Estas acciones buscan detener a generadores de violencia y mejorar la seguridad de la población, aunque no se especificó la duración del despliegue ni metas concretas.
