El Festival de los Suspiros de Nicolás Romero cambiará de formato en su edición 2026: por primera vez se extenderá de tres días a una semana, del 25 de octubre al 1 de noviembre, y tendrá actividades en municipios distintos al anfitrión. La administración municipal encabezada por la alcaldesa Yoselin Mendoza presentó el programa, que incluye talento de otras demarcaciones y sedes fuera de Nicolás Romero.
El cambio de escala responde a la intención de preservar las tradiciones del Día de Muertos mediante expresiones artísticas y culturales, según la presentación del programa. El festival ya contaba con reconocimiento nacional por su impacto cultural y turístico, y forma parte del Programa de Apoyos a Festivales Culturales y Artísticos (PROFEST) del Gobierno de México, lo que da una idea de su consolidación como plataforma de difusión cultural en la zona norte del Estado de México.
La programación contempla carreras infantiles y de catrinas y catrines, la participación de la Orquesta Municipal, una experiencia inmersiva, una galería de historia y arte y la actuación del Ensamble Tierra de Enmedio, proveniente de Tlalnepantla. También se realizarán ofrendas mortuorias comunitarias, un taller de calaveritas literarias y otro de decoración de máscaras de cartonería llamado “Calavereando”.
Las sedes externas incluyen el Teatro Zaragoza, en Atizapán, donde se presentará el talento musical nicolasromerense del Dueto Rodríguez y Omeyocan. La Caravana Circense de los Suspiros actuará en el Teatro Algarabía de Tlalnepantla y en el Multideportivo de Villa del Carbón. Con ello, el festival busca llevar parte de su oferta a públicos que normalmente no acuden a Nicolás Romero.
En el municipio anfitrión habrá cortometrajes y actividades en panteones municipales, como el de San Rafael, donde se presentará el Grupo de Danza Folklórica Itoktli. En la explanada municipal se desarrollará un concurso de pan de muerto y la presentación de sonideros. Por segundo año consecutivo, la Universidad Tecnológica Fidel Velázquez (UTFV) será sede de poesía, danza inclusiva, un sendero de leyendas y una noche de creadoras.
La ampliación del festival tiene efectos prácticos para vecinos y visitantes: una semana de actividades implica mayor movilidad entre municipios, más demanda de servicios en las sedes y la necesidad de prever horarios y accesos, aunque el programa no detalla aún calendarios por sede ni aforos. Para los habitantes de Nicolás Romero, el formato intermunicipal también representa una oportunidad de mostrar su producción cultural fuera de los límites locales.
El contexto de la temporada de Día de Muertos explica el interés de las autoridades por reforzar una oferta que combine tradición y turismo. En el Estado de México, las celebraciones de noviembre suelen generar derrama económica en comercios, alimentos y artesanías, aunque no se han difundido estimaciones oficiales para esta edición. La organización dependerá de la coordinación entre los municipios participantes y la universidad sede.
El festival se presenta como un ejercicio de descentralización cultural en la zona metropolitana del Valle de México, donde los eventos suelen concentrarse en unos cuantos puntos. La participación de agrupaciones locales y de municipios vecinos, junto con las sedes alternas, permitirá medir si el modelo funciona y si puede repetirse en próximas ediciones. Por ahora, la invitación está abierta del 25 de octubre al 1 de noviembre.
