El Sistema DIF Sinaloa distribuyó 600 canastas alimenticias entre 300 pescadoras y pescadores de los campos pesqueros Las Arenitas y El Cuervo, en el municipio de Eldorado, como parte del Programa de Atención Alimentaria a Pescadores. Del total, 466 despensas se destinaron a Las Arenitas y 134 a El Cuervo, según la distribución reportada por la institución estatal.
El reparto se realizó este viernes a través de la Dirección de Asistencia Alimentaria. La dependencia justificó la entrega como un respaldo ante los desafíos económicos que enfrenta la actividad pesquera, sin detallar en el material difundido qué tipo de productos incluye cada canasta ni su valor estimado.
La cifra de esta jornada representa una fracción menor del acumulado del programa. En lo que va de 2026, el DIF estatal reporta 16 mil 740 canastas entregadas en 34 comunidades pesqueras distribuidas en Angostura, El Fuerte, Guasave, Juan José Ríos, Culiacán, Eldorado, Salvador Alvarado, Sinaloa municipio, Choix, Navolato, El Rosario y Elota.
El programa se concentra en localidades costeras donde la pesca ribereña es la principal fuente de ingreso. En esos campos pesqueros, los ingresos dependen de temporadas, vedas y la disponibilidad de especies, por lo que los apoyos alimentarios suelen operar como un complemento en periodos de baja captura o de restricciones sanitarias.
La entrega ocurre en un contexto de presión sobre el gasto social estatal. El gobierno de Sinaloa enfrenta un año con necesidades de asistencia en distintos frentes, y el DIF estatal mantiene la operación de programas alimentarios como parte de su estrategia de atención a población vulnerable, sin que el material consultado precise el presupuesto asignado a este componente ni la periodicidad exacta de las entregas.
Para las familias de Las Arenitas y El Cuervo, el beneficio es directo pero acotado: 300 personas recibieron una canasta, lo que no resuelve la situación económica de las comunidades, aunque alivia el gasto inmediato en alimentos. La utilidad práctica depende de la frecuencia con que cada campo pesquero recibe el apoyo, dato que no se especifica en la información difundida.
El programa también plantea preguntas sobre cobertura y criterios de selección. La institución no detalló cómo se eligen las comunidades beneficiadas ni si existe un padrón público de pescadores atendidos, elementos que permitirían evaluar el alcance real de los 16 mil 740 apoyos acumulados y evitar duplicidades o exclusiones.
La entrega de despensas en campos pesqueros forma parte de una política asistencial que, por su naturaleza, atiende el efecto inmediato de la falta de ingresos pero no incide en las causas estructurales de la vulnerabilidad del sector, como el acceso a mercados, el estado de las embarcaciones o la infraestructura de frío. El seguimiento de estas acciones corresponde a la ciudadanía y a los órganos de fiscalización estatales.
