Más de 150 familias de las comunidades de El Conchal y el campo pesquero Las Arenitas, en Eldorado, Sinaloa, recibieron ayuda humanitaria después de que las marejadas asociadas al huracán Polo inundaran sus viviendas, con niveles de agua que llegaron hasta un metro de altura en el interior de algunos hogares.
El despliegue fue encabezado por la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable (SEBIDES) del gobierno estatal, que envió una brigada con despensas, catres, kits de limpieza, kits para bebé y otros artículos de primera necesidad. En la jornada participaron también elementos de la Secretaría de Marina, Protección Civil y autoridades del Ayuntamiento de Eldorado.
La subsecretaria de Evaluación y Planeación, Nicté Loi Ceceña, y la secretaria Técnica de SEBIDES, Evelyn Coronel, supervisaron la entrega de apoyos en el recorrido por ambas comunidades. La funcionaria estatal señaló que la atención se realizó de manera conjunta con el ayuntamiento y que se benefició a cerca de 150 familias.
El agua acumulada en el interior de las viviendas obligó a una respuesta inmediata de los tres órdenes de gobierno, que priorizaron a las familias con daños en sus casas y en necesidad de apoyo para superar la emergencia. La inundación afectó tanto a la comunidad de El Conchal como al campo pesquero Las Arenitas, zonas donde la actividad pesquera y las labores cotidianas quedaron interrumpidas por el anegamiento.
Las marejadas son uno de los efectos más destructivos de los fenómenos hidrometeorológicos en la costa del Pacífico mexicano, ya que el aumento del nivel del mar penetra en zonas bajas y provoca daños en viviendas, enseres domésticos y medios de subsistencia. En Sinaloa, la combinación de marejadas y lluvias intensas suele afectar a comunidades pesqueras y agrícolas asentadas cerca de esteros y marismas.
Para las familias damnificadas, la pérdida de colchones, ropa, alimentos y utensilios de cocina representa un golpe inmediato a su vida diaria. La entrega de catres y kits de limpieza busca atender las necesidades más urgentes mientras las viviendas se secan y se evalúan los daños estructurales. La reposición de enseres y la limpieza de los hogares suelen prolongarse varias semanas después del retiro del agua.
Las autoridades estatales indicaron que las brigadas continuarán recorriendo las comunidades que lo requieran, con el objetivo de llevar apoyos y acompañamiento a las familias afectadas. La atención se mantendrá hasta donde sea necesario, según lo previsto por la dependencia estatal.
La respuesta coordinada entre los tres órdenes de gobierno es un factor clave en zonas costeras donde los caminos y accesos pueden quedar intransitables tras las inundaciones. La continuidad de los apoyos dependerá de la evaluación de daños y de las condiciones meteorológicas en los próximos días, por lo que las autoridades locales mantienen el monitoreo de las comunidades afectadas.
