El Sistema DIF Sinaloa entregó apoyos esenciales a 175 familias de la comunidad de La Pitahaya, en el municipio de Guasave, como parte de la atención a la emergencia provocada por la marea alta que afectó la zona costera del estado. La acción, coordinada con la Secretaría de Pesca y Acuacultura y el DIF municipal, buscó atender a alrededor de 700 residentes que requerían asistencia inmediata.
El operativo incluyó la distribución de 100 catres, 200 colchonetas, 100 kits de aseo personal, 3 mil litros de agua, 20 kits de estufa y 200 despensas. Estos insumos buscan cubrir necesidades básicas de alimentación, higiene y descanso en una comunidad que, por su ubicación costera, quedó expuesta a los efectos del fenómeno.
La marea alta es un evento recurrente en las costas de Sinaloa, especialmente en temporadas de mareas vivas o ante la combinación de factores meteorológicos y oceanográficos. En comunidades como La Pitahaya, dedicadas principalmente a la actividad pesquera y agrícola, este tipo de afectaciones puede dañar viviendas, enseres domésticos y medios de subsistencia, lo que incrementa la necesidad de apoyo inmediato.
La entrega de ayuda humanitaria no solo responde a la emergencia, sino que también visibiliza las condiciones de vulnerabilidad en que viven muchas familias de la zona costera de Guasave. La pérdida de colchones, estufas o alimentos obliga a las familias a reorganizar su vida diaria y, en muchos casos, a depender de apoyos externos mientras se recuperan.
El despliegue del DIF estatal, encabezado por su titular Mercedes Ibarra Medina, se suma a los esfuerzos de otras dependencias para atender la contingencia. La coordinación entre instancias estatales y municipales es clave para que la ayuda llegue de manera oportuna y se evite duplicidad de esfuerzos.
Para los habitantes de La Pitahaya, estos apoyos representan un alivio inmediato, pero también evidencian la necesidad de políticas de prevención y adaptación frente a fenómenos naturales que, con el cambio climático, podrían volverse más frecuentes o intensos. La reconstrucción de medios de vida y la protección de las viviendas son retos que persisten más allá de la entrega de insumos.
La atención a la emergencia por marea alta en Sinaloa refleja la importancia de mantener sistemas de alerta temprana y planes de evacuación, así como de fortalecer la infraestructura costera. La ciudadanía de la región espera que estas acciones se traduzcan en una mayor resiliencia y en una respuesta más rápida ante futuros eventos.
Mientras tanto, las familias beneficiadas podrán hacer frente a las necesidades más urgentes. El reto para las autoridades será dar seguimiento a la recuperación y garantizar que los apoyos lleguen a quienes más lo necesitan, especialmente en comunidades alejadas de los centros urbanos.
