Cuautitlán Izcalli cerró los primeros nueve meses de 2026 con 38 homicidios dolosos, una cifra 44 por ciento menor a la de 68 casos contabilizados en el mismo periodo de 2024, de acuerdo con registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). La comparación abarca de enero a septiembre y coloca al municipio mexiquense con una tendencia descendente en ese delito de alto impacto.
Frente a 2025, la reducción también es visible: en el mismo lapso de ese año se reportaron 60 homicidios dolosos, por lo que los 38 de 2026 representan una baja cercana al 37 por ciento. El dato permite observar una caída en dos referencias consecutivas, aunque se trata de cifras acumuladas y no de una medición mensual aislada.
El comportamiento por mes muestra variaciones relevantes. En octubre de 2025 se registraron nueve casos; en noviembre y diciembre de ese año la cifra bajó a uno por mes. Durante 2026, tras un pico de ocho casos en abril, el registro disminuyó de forma sostenida hasta llegar a dos homicidios dolosos en agosto y dos en septiembre.
La comparación de septiembres refuerza la tendencia: en 2021 se contabilizaron 15 homicidios dolosos; en 2022 y 2023 la cifra fue de ocho; en 2025 se reportaron seis y en 2026, dos. Con ello, septiembre de 2026 se ubica entre los meses de menor incidencia desde 2015, según la serie difundida por el ayuntamiento.
El gobierno municipal atribuyó el descenso a la coordinación institucional y a las estrategias de prevención y atención de la incidencia delictiva. Esa lectura forma parte del balance oficial y no sustituye una evaluación independiente sobre las causas de la baja, que pueden incluir factores diversos, como cambios en el registro de denuncias, variaciones demográficas o modificaciones en la operación de los grupos delictivos.
Para la población, la reducción de homicidios dolosos no agota la percepción de seguridad. El homicidio es un delito extremo, pero la ciudadanía también mide su entorno por robos, extorsiones, lesiones o violencia familiar. Por ello, el dato del SESNSP debe leerse junto con el resto de los indicadores locales y con la capacidad de respuesta de las autoridades.
El municipio forma parte de la zona metropolitana del Valle de México, donde la movilidad diaria y la cercanía con otras demarcaciones influyen en la dinámica delictiva. Un descenso en un delito específico puede coexistir con problemas en otros rubros, por lo que el seguimiento mensual será clave para confirmar si la tendencia se mantiene.
La cifra de 38 casos en nueve meses equivale a un promedio de poco más de cuatro homicidios dolosos por mes. La comparación con 2024 y 2025 sugiere una mejora relativa, pero el balance definitivo dependerá de los datos de cierre de año y de la consistencia en los registros oficiales.
El ayuntamiento sostuvo que mantendrá la coordinación con instancias estatales y federales para fortalecer la prevención. La evolución de los próximos meses permitirá verificar si la baja observada en septiembre se consolida o si responde a una variación temporal en la incidencia.
