El gobierno de Cuautitlán Izcalli sostuvo que cualquier persona puede organizar actos públicos en el municipio siempre que cuente con los permisos vigentes y cumpla los requisitos de seguridad y protección civil, luego de que el pasado 2 de noviembre se instalara mobiliario y un templete en la explanada del Fraccionamiento San Antonio sin la autorización correspondiente.
El equipo de la legisladora presentó un escrito de aviso el 30 de octubre a las 17:23 horas. La autoridad municipal subrayó que dar aviso no equivale a obtener una autorización ni sustituye los trámites administrativos y de protección civil aplicables, por lo que el documento por sí solo no habilitaba el uso del espacio.
Según el relato oficial, los organizadores ya habían sido advertidos en tres eventos similares realizados el sábado y la mañana del lunes sobre la necesidad de contar con los permisos para continuar con su actividad. Pese a ello, prosiguieron con la instalación de mobiliario y un templete en la explanada, sin la autorización requerida.
El ayuntamiento justificó su intervención en la verificación del cumplimiento normativo y en la protección de la integridad de las personas asistentes. Citó el artículo 275, fracción II, inciso a), del Bando Municipal 2026, que considera infracción ocupar la vía pública, áreas de uso común y áreas verdes para actividades que requieran autorización, permiso o licencia previa, expresa y vigente, cuando no se cuenta con ella.
Para realizar eventos públicos, las personas interesadas deben solicitar el permiso correspondiente ante el Área de Permisos y Eventos de la Secretaría del Ayuntamiento. El gobierno municipal afirmó que mantiene disposición para que los actos públicos se realicen con orden y seguridad, y sostuvo que la ley se aplica sin distinciones ni privilegios, de modo que un cargo público no concede excepciones.
El caso coloca en el centro del debate la frontera entre la libertad de reunión y expresión y las reglas de uso del espacio público. La autoridad municipal afirmó que no tienen cabida las actuaciones arbitrarias que restrinjan la libre asociación o la expresión pública de las ideas, y que se garantizan las condiciones para ejercer esas libertades, aunque también subrayó que el cumplimiento de requisitos debe acompañarse del respeto a los derechos humanos y de la proporcionalidad en el ejercicio de la autoridad.
Para vecinos y organizadores, la consecuencia práctica es que la realización de actos en plazas, calles y áreas verdes requiere un trámite previo ante la Secretaría del Ayuntamiento, con medidas de protección civil. La advertencia municipal apunta a que, en caso de no contar con la autorización, la instalación de estructuras y mobiliario puede derivar en la intervención de servidores públicos y en la suspensión de la actividad.
