El programa de bacheo de Cuautitlán Izcalli cerró la semana del 19 al 23 de octubre con 701 toneladas de mezcla asfáltica aplicadas para atender 280 baches en 5,281 metros cuadrados, de acuerdo con el corte presentado por el gobierno municipal. La cifra se suma a un acumulado anual de 13,961 toneladas y 10,671 baches atendidos durante 2026, según el mismo balance.
El volumen de asfalto colocado equivale a una superficie intervenida de 122,127 metros cuadrados en distintas vialidades del municipio, de acuerdo con el reporte. Esa extensión, para dimensionarla, ronda las 17 canchas de fútbol profesional, aunque la comparación sirve solo como referencia de escala y no como una medición oficial del programa.
El presidente municipal, Daniel Serrano Palacios, presentó el balance durante su conferencia de prensa semanal, en la que las autoridades exponen los avances del mantenimiento vial. El ejercicio de rendición de cuentas permite seguir el ritmo de las brigadas, aunque el reporte no detalla qué colonias o avenidas concentran los trabajos ni cuántos baches permanecen pendientes en la lista de atención.
El bacheo es una de las demandas ciudadanas más recurrentes en los municipios mexiquenses, donde la temporada de lluvias acelera el deterioro del pavimento y complica la circulación. En Cuautitlán Izcalli, el programa se plantea como una labor permanente que busca mantener en condiciones transitables calles y avenidas, aunque su efecto depende de que las reparaciones resistan el tránsito y las siguientes precipitaciones.
Para los vecinos, la utilidad práctica del operativo se mide en tiempos de traslado, desgaste de vehículos y seguridad vial. Un bache mal atendido puede derivar en daños a suspensiones y llantas, además de riesgos para motociclistas y peatones. Por eso, la continuidad de las brigadas y la calidad del material aplicado son tan relevantes como el número de toneladas reportadas.
El reporte municipal no especifica el presupuesto destinado al programa ni el número de cuadrillas que participan, datos que ayudarían a evaluar la eficiencia del operativo. Tampoco indica si existen contratos con empresas privadas para el suministro de mezcla asfáltica o si el material se produce en instalaciones municipales.
La administración municipal sostuvo que mantendrá los trabajos de bacheo como parte de sus acciones permanentes para mejorar la infraestructura urbana y las condiciones de movilidad. El seguimiento semanal de las cifras permitirá observar si el ritmo de atención se sostiene en los últimos meses del año y si las vialidades intervenidas requieren nuevas reparaciones.
La atención de baches es una tarea que compete al gobierno local y su impacto se concentra en la vida cotidiana de quienes circulan por el municipio. La información disponible permite conocer el volumen de trabajo, pero no sustituye una evaluación ciudadana sobre el estado real de las calles ni sobre la duración de las reparaciones.
