El Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia de Zacatecas sumará dos unidades a sus labores de traslado de personas con discapacidad, luego de que el organismo recibió los vehículos durante un encuentro nacional de sistemas DIF celebrado en la Ciudad de México. La entrega corrió a cargo del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, en el marco de una reunión que congregó a representaciones de las 32 entidades federativas.
El encuentro nacional sirvió además para que los sistemas estatales recibieran distintos apoyos orientados a fortalecer la atención de las familias en cada entidad, en el marco de la coordinación entre el gobierno federal y los gobiernos estatales. En el caso de Zacatecas, la administración que encabeza David Monreal Ávila recibió dos unidades, según la información difundida por el gobierno estatal.
La presidenta honorífica del SEDIF Zacatecas, Sara Hernández de Monreal, reconoció el respaldo de la titular del Sistema Nacional DIF, María del Rocío García Pérez, y expresó su disposición a mantener la colaboración con los distintos órdenes de gobierno en favor de las personas que requieren atención prioritaria. El encuentro también fue escenario de mensajes sobre la importancia de acercar servicios a quienes más los necesitan.
En México, el transporte accesible sigue siendo uno de los principales obstáculos para que las personas con discapacidad ejerzan su derecho a la movilidad y accedan de manera oportuna a terapias, consultas médicas y espacios de inclusión laboral o educativa. La falta de unidades adaptadas obliga con frecuencia a las familias a costear traslados privados o a depender de apoyos informales, lo que profundiza las brechas de acceso entre zonas urbanas y rurales.
La incorporación de dos vehículos no resuelve por sí sola esa problemática estructural, pero representa un refuerzo operativo para el organismo estatal. El impacto real dependerá de la ruta, la frecuencia y los criterios de asignación con que se utilicen las unidades, así como de la capacidad del SEDIF para sostener su operación, mantenimiento y combustible a lo largo del año.
Para las personas usuarias, el beneficio práctico se traduce en traslados más seguros y dignos hacia servicios especializados, aunque la cobertura seguirá siendo limitada frente a la demanda potencial en un estado con municipios dispersos y comunidades alejadas de los centros de atención. La coordinación entre el sistema nacional y el estatal es clave para que este tipo de apoyos no se quede en el acto de entrega.
El gobierno estatal enmarcó la entrega en una visión de bienestar que coloca a las familias en el centro de las políticas públicas. La expectativa, señalan especialistas en inclusión, es que estos recursos se traduzcan en rutas claras, horarios definidos y mecanismos de solicitud accesibles para quienes necesitan el servicio, además de información pública sobre su operación.
