El Gobierno de Zacatecas acumuló una inversión superior a 56.18 millones de pesos en ciencia, tecnología e innovación a lo largo de cinco años de administración, con un saldo de 36 mil 901 personas beneficiadas mediante programas y apoyos canalizados a través del Consejo Zacatecano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cozcyt), según cifras difundidas por la propia instancia estatal.
El titular del Cozcyt, Hamurabi Gamboa Rosales, sostuvo que estas acciones generan valor público y amplían capacidades de la población, más allá de atender necesidades inmediatas. El organismo opera como rector de la política científica local y concentra los apoyos dirigidos a investigación, divulgación y formación de talento.
Uno de los indicadores que el gobierno estatal destaca es el crecimiento de 91.3 por ciento en el número de integrantes zacatecanos del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII). Con ese avance, la entidad se ubica en el sexto lugar nacional, con 40 investigadores por cada 100 mil habitantes, una métrica que mide la densidad de personal científico respecto a la población.
En materia de infraestructura, se destinaron más de 1.5 millones de pesos al Auditorio del Centro de Comunicación y Divulgación de la Ciencia (Cecodic) “Marie Curie”. El espacio, que atiende a unos 30 mil usuarios anuales, recibió una mejora que, de acuerdo con la información oficial, no registraba desde su creación.
El programa Ciencia Itinerante llevó actividades de divulgación a más de 5 mil 600 personas en los municipios de Calera, Mazapil, Valparaíso y Villanueva. La estrategia busca acercar el conocimiento científico a zonas fuera de la capital y ampliar el alcance territorial de las políticas de divulgación.
También se realizó la Primera Feria Zacatecana de Ciencias e Ingenierías, con 99 estudiantes de nivel medio superior y superior que presentaron 30 proyectos en categorías como sistemas informáticos, agroindustria y ciencias sociales. El formato apunta a promover el talento juvenil y la innovación entre estudiantes de la entidad.
El balance oficial no detalla la distribución anual del gasto ni el desglose por programa, por lo que no es posible verificar en el documento cuánto corresponde a cada ejercicio fiscal o a cada tipo de apoyo. Tampoco se especifica el número de beneficiarios únicos frente a los que pudieron recibir más de un apoyo a lo largo del periodo.
Para la población, el impacto práctico de estas cifras depende de la continuidad de los programas y de que los recursos lleguen a estudiantes, investigadores y municipios fuera de la zona metropolitana. La divulgación científica y la formación de talento suelen traducirse en mejores condiciones para acceder a posgrados, proyectos productivos y empleos vinculados al conocimiento.
El reto para la siguiente etapa será sostener el ritmo de inversión y convertir los indicadores de participación en resultados verificables, como patentes, publicaciones o proyectos aplicados al sector productivo local. La información disponible permite dimensionar el esfuerzo presupuestal, pero no aún sus efectos de largo plazo en la economía y la educación del estado.
