Las ventas globales de autos eléctricos crecieron 20%, mientras América Latina registró un avance de 75%, impulsado principalmente por Brasil y México, de acuerdo con datos publicados por La Jornada.
El crecimiento regional refleja la adopción de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, que ganan espacio en mercados donde la infraestructura de carga, los incentivos y el precio siguen siendo barreras relevantes.
Para México, la tendencia tiene dos lecturas: por un lado, abre oportunidades de manufactura, proveeduría y movilidad limpia; por otro, exige red eléctrica confiable, regulación clara y capacidad para instalar cargadores en ciudades, carreteras y centros logísticos.
El avance de la electromovilidad también conecta con la revisión del T-MEC, la competencia con fabricantes chinos y la transición de la industria automotriz nacional hacia modelos de mayor contenido tecnológico.
