La senadora Maki Esther Ortiz Domínguez presentó una iniciativa para que la electromovilidad sea reconocida como sector estratégico en México, con el objetivo de impulsar la productividad y la competitividad de la economía nacional. La propuesta busca sentar las bases legales para que este rubro reciba un trato preferencial en materia de inversión, innovación y desarrollo tecnológico.
La iniciativa plantea reformar el marco jurídico vigente para que la electromovilidad no sea vista únicamente como una alternativa de transporte, sino como un motor de desarrollo económico. Según la legisladora, el país tiene un enorme potencial para convertirse en un referente regional en la fabricación de vehículos eléctricos, baterías y componentes, así como en la generación de energías limpias asociadas.
En la exposición de motivos, Ortiz Domínguez subrayó que la transición hacia la electromovilidad es una tendencia global que México no puede ignorar. De acuerdo con datos de organismos internacionales, el mercado de vehículos eléctricos crecerá de manera exponencial en los próximos años, y las naciones que se posicionen desde ahora serán las que capturen los mayores beneficios económicos y laborales.
La propuesta también contempla la creación de incentivos fiscales y la simplificación de trámites para atraer inversión privada, tanto nacional como extranjera. Se busca que las empresas que inviertan en infraestructura de carga, investigación y desarrollo, o manufactura de componentes, puedan acceder a estímulos que hagan más atractivo establecerse en territorio mexicano.
Para la ciudadanía, el impacto podría traducirse en más empleos de calidad, precios más accesibles en vehículos eléctricos y una menor contaminación en las ciudades. Sin embargo, especialistas advierten que para que estos beneficios se materialicen, se requiere una estrategia integral que incluya la modernización de la red eléctrica y la capacitación de la fuerza laboral.
La iniciativa fue turnada a comisiones para su análisis y discusión. De ser aprobada, México se sumaría a otros países que ya han declarado a la electromovilidad como un sector prioritario, como parte de sus esfuerzos por cumplir con los compromisos climáticos y fortalecer su economía.
El siguiente paso será el dictamen en comisiones, donde se espera la participación de expertos, representantes de la industria y funcionarios públicos. La senadora confió en que el diálogo permita enriquecer la propuesta y que su aprobación sea un parteaguas para la movilidad sustentable en México.
Mientras tanto, la iniciativa ha generado expectativas entre empresarios del ramo automotriz y de energías renovables, quienes ven con buenos ojos que el gobierno federal y el Congreso apuesten por este sector. No obstante, también hay voces que piden cautela y que se garantice que los beneficios lleguen a toda la cadena productiva, incluyendo a pequeños proveedores.
En un contexto donde la economía global busca descarbonizarse, la electromovilidad se perfila como una oportunidad histórica para México. La decisión que tomen los legisladores en los próximos meses podría definir el rumbo del país en las próximas décadas.
