En el marco del análisis de los retos del sistema de salud mexicano, la senadora Cruz Castellanos subrayó la necesidad de adoptar una política sanitaria que coloque en el centro la protección de las personas, pero que también sea capaz de integrar avances científicos y tecnológicos de manera responsable.
Durante su participación en una sesión de trabajo, la legisladora destacó que México no puede permanecer ajeno a las oportunidades que ofrece la cooperación internacional en materia de salud. Sin embargo, advirtió que dicha cooperación debe aprovecharse con criterios claros y siempre en beneficio de la población.
La senadora enfatizó que la política sanitaria debe fortalecer las capacidades institucionales del país, de modo que la innovación no se convierta en un factor de desigualdad, sino en una herramienta para ampliar la cobertura y mejorar la calidad de los servicios.
En su intervención, también hizo un llamado a generar condiciones para que los desarrollos científicos y las nuevas tecnologías lleguen a quienes más lo necesitan, especialmente a los sectores vulnerables que históricamente han enfrentado barreras de acceso a la salud.
La propuesta se da en un contexto en el que el sistema de salud mexicano enfrenta desafíos como el envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades crónicas y las secuelas de la pandemia de COVID-19, que evidenciaron la importancia de contar con un marco sanitario resiliente y con visión de futuro.
Para la senadora, la cooperación internacional no debe limitarse a la transferencia de recursos, sino que debe incluir intercambio de conocimientos, capacitación de personal médico y acceso a tecnologías de punta, siempre bajo esquemas que garanticen la soberanía nacional y la equidad.
La legisladora insistió en que cualquier política sanitaria debe ser evaluada por su impacto real en la vida de las personas, por lo que pidió que se fortalezcan los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas en el uso de los fondos destinados a salud.
Finalmente, Cruz Castellanos se pronunció por impulsar un debate amplio y plural que involucre a especialistas, organizaciones civiles y ciudadanía, a fin de construir consensos que permitan consolidar un sistema de salud más justo, moderno y preparado para los retos del futuro.
