Las cuadrillas de Servicios Públicos de Toluca sostuvieron durante tres días las labores de limpieza en los dos camposantos municipales con motivo del Día de Muertos, jornada en la que se concentró una afluencia cercana a las 320 mil personas. El operativo abarcó el 31 de octubre, el 1 y el 2 de noviembre, y dejó como saldo la recolección de más de 42 toneladas de residuos orgánicos e inorgánicos, de acuerdo con el balance difundido por el gobierno local.
El Panteón General concentró alrededor de 110 mil visitantes, mientras que el Cementerio Municipal recibió a más de 210 mil personas. Ambos recintos permanecieron abiertos al público durante nueve horas en cada una de las jornadas, un horario que obligó a las brigadas a trabajar en paralelo al flujo de familias que acudieron a limpiar, acondicionar y adornar las tumbas de sus seres queridos.
La limpieza de pasillos y zonas comunes estuvo a cargo de la Dirección de Mantenimiento de Áreas Verdes y Panteones. Para retirar los desechos, los trabajadores realizaron hasta siete viajes a lo largo de los tres días, una logística que da cuenta del volumen de residuos generado por flores, envolturas, comida y objetos que las familias llevan a los cementerios.
La cifra de 42 toneladas no es menor si se compara con la operación habitual de aseo en espacios públicos: se trata de desechos que, de no retirarse a tiempo, pueden obstruir pasillos, generar malos olores y dificultar el tránsito de personas mayores o con movilidad reducida en un contexto de alta concentración humana. La recolección oportuna también reduce el riesgo de fauna nociva en zonas donde se concentran alimentos y flores.
El Día de Muertos es una de las celebraciones de mayor convocatoria en el Estado de México, y los panteones de Toluca figuran entre los recintos con más visitantes de la entidad. La tradición de acudir a limpiar y adornar las tumbas con flores, juguetes y comida reúne a familias enteras, muchas de ellas provenientes de otras regiones, lo que convierte a los camposantos en espacios de convivencia temporal que demandan servicios de agua, baños, vigilancia y aseo.
El operativo municipal se suma a las tareas de seguridad y vialidad que suelen desplegarse en la periferia de los panteones durante estas fechas. La afluencia de más de 320 mil personas en tres días implica también presión sobre el transporte público, los accesos carreteros y los comercios instalados en los alrededores, un efecto económico que beneficia a vendedores de flores, alimentos y artículos religiosos.
Para los vecinos de las colonias cercanas a ambos recintos, la limpieza posterior a la celebración es tan relevante como la organización previa: los residuos que quedan en calles y banquetas suelen convertirse en un problema sanitario cuando no se retiran con rapidez. En ese sentido, el balance de las autoridades apunta a que la operación concluyó sin contratiempos mayores reportados en el material disponible.
La limpieza de los panteones municipales forma parte de los servicios que el ayuntamiento presta de manera regular, pero se intensifica en fechas de alta demanda. El retiro de 42 toneladas en tres días refleja tanto la escala de la celebración como la necesidad de mantener operativos permanentes durante los periodos de mayor afluencia, cuando la capacidad de respuesta de las brigadas se pone a prueba.
