La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guerrero llevó a cabo una jornada de prevención social del delito en la Escuela Secundaria General "Miguel Hidalgo y Costilla", en Cruz Grande, cabecera del municipio de Florencio Villarreal, en la región Costa Chica. La actividad se enmarcó en las Jornadas por la Paz y en los ejes prioritarios del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública 2026, con énfasis en la mediación escolar y la prevención de las violencias.
Durante la jornada se tomó protesta al Comité de Mediación Escolar del plantel y se firmó el convenio para la entrega de un equipo de cómputo destinado a apoyar las funciones de ese órgano. La mediación escolar busca que alumnos y personal docente cuenten con mecanismos para atender desacuerdos y conflictos dentro de la comunidad estudiantil antes de que escalen.
Como parte de las actividades dirigidas a los estudiantes, se impartió una plática sobre prevención de adicciones y se presentó la puesta en escena "Rompiendo el Silencio". Además, se instaló un módulo informativo y se distribuyeron materiales sobre prevención de la violencia de género, temas que ampliaron los contenidos de la jornada.
El enfoque de prevención social del delito parte de la idea de que la seguridad no depende solo de la operación policial, sino también de intervenciones en espacios donde se forman pautas de convivencia, como las escuelas. En zonas con presencia de violencias y consumo de sustancias, los planteles de nivel secundaria son un punto de contacto temprano con adolescentes.
La jornada también responde a los criterios de gasto del FASP, un fondo federal que financia acciones de seguridad pública en las entidades y que en los últimos años ha incorporado componentes de prevención social. La entrega de equipo y la formalización de comités escolares quedan sujetas a la operación cotidiana de cada plantel y al seguimiento que den las autoridades educativas y de seguridad.
Para la comunidad de Cruz Grande, la actividad implica un primer paso institucional en la atención de conflictos escolares, aunque su efecto dependerá de que el comité de mediación cuente con capacitación continua y de que el equipo entregado se use para las funciones previstas. La prevención de adicciones y la violencia de género requieren, además, rutas de canalización claras hacia servicios de salud y atención especializada.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal no detalló en la información difundida el número de estudiantes que participaron, la periodicidad de las jornadas ni los mecanismos de evaluación de estas acciones. Tampoco precisó si el comité de mediación recibirá acompañamiento posterior o si el equipo de cómputo se suma a otros apoyos para el plantel.
La jornada se realizó en un municipio de la Costa Chica guerrerense, una región con retos de seguridad y desarrollo social. Las acciones de prevención en escuelas suelen tener alcance limitado si no se articulan con programas de salud mental, orientación juvenil y atención a las familias, por lo que su continuidad será un indicador de su utilidad práctica para la comunidad escolar.
