La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, anunció que el Plan Integral de Seguridad y Gobernabilidad se construye en coordinación con el gobierno federal, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, y que un avance será presentado en los próximos días. La estrategia busca pacificar la entidad mediante una agenda que abarca desde el fortalecimiento de los cuerpos policiacos hasta la atención a jóvenes, educación y familias desplazadas por la violencia.
En conferencia de prensa, la mandataria explicó que los dos ejes centrales del plan son, por un lado, reforzar las capacidades de las policías estatales y municipales, y por otro, profundizar las acciones sociales. "Los dos ejes centrales son; cómo fortalecemos a nuestras policías y sobre todo es el fortalecimiento desde Sinaloa de nuestros cuerpos policiacos, la tarea que se hace en materia de seguridad, ante el esfuerzo que la federación ha venido haciendo en el acompañamiento en nuestro estado, pero requerimos también nosotros desde Sinaloa reforzarlo y por otro lado también la parte social", indicó.
El plan tendrá como objetivo base los municipios con mayor incidencia delictiva: Culiacán, Mazatlán, Navolato, Escuinapa, Rosario y Concordia. No obstante, la estrategia abarcará todo el estado, aunque algunas acciones se concentren en estas zonas. La gobernadora precisó que se dará especial atención a estas localidades sin descuidar el resto del territorio.
En el aspecto social, Domínguez Nava señaló que se busca profundizar estrategias de atención junto con la federación, considerando un contexto más amplio en las áreas de intervención. "Vamos a atender distintas vertientes, desde el ámbito educativo, pero también desde el ámbito de los jóvenes que viven también mucha marginación, por otro lado, también estamos revisando la atención a las familias desplazadas por la violencia en estas regiones, en estos municipios", agregó.
La gobernadora enfatizó que se pretende trazar una ruta clara para determinar hacia dónde profundizar políticas y acciones encaminadas a mantener la paz y la tranquilidad, siempre en coordinación con el gobierno federal. Este anuncio se da en un contexto de violencia persistente en Sinaloa, donde los homicidios y desplazamientos han marcado la agenda pública.
El plan integral responde a la necesidad de atender las causas estructurales de la inseguridad, combinando medidas de fuerza con programas sociales. La participación de la federación es clave, pues aporta recursos y capacidades de inteligencia, mientras que el estado refuerza sus propias instituciones.
Para la ciudadanía, la implementación de este plan podría traducirse en una mayor presencia policial en los municipios prioritarios, así como en la llegada de programas sociales dirigidos a jóvenes y familias vulnerables. También se espera que se generen mecanismos de atención a desplazados, un problema que ha crecido en la entidad.
Aunque aún no se conocen los detalles específicos del plan, se prevé que en los próximos días se dé a conocer un avance, lo que permitirá evaluar su alcance y las acciones concretas que se implementarán. La gobernadora insistió en que la coordinación con la federación es fundamental para lograr resultados sostenibles.
Este esfuerzo se suma a otras iniciativas estatales y federales para recuperar la seguridad en Sinaloa, una de las entidades más afectadas por la violencia relacionada con el crimen organizado. La pacificación, como meta declarada, requerirá de un trabajo sostenido y de la participación de todos los sectores sociales.
