La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró en Manzanillo una central de ciclo combinado de la Comisión Federal de Electricidad, en un acto que colocó de nuevo la soberanía energética como eje del discurso económico del gobierno.
Según la información publicada por La Jornada, la obra busca reforzar el suministro para más de 800 mil usuarios. El mensaje oficial vinculó la expansión de infraestructura eléctrica con seguridad energética, capacidad industrial y control público de áreas estratégicas.
La apertura ocurre en un contexto de alta demanda eléctrica por calor, crecimiento urbano y presión de sectores productivos que requieren energía estable para invertir y operar. Para el gobierno federal, fortalecer a la CFE es también una respuesta política frente a quienes piden mayor apertura privada.
La relevancia de la obra dependerá de su operación efectiva, su integración a la red y su capacidad para reducir vulnerabilidades regionales. En términos económicos, el suministro confiable sigue siendo una condición básica para atraer inversión y sostener empleo.
