La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que Estados Unidos no ha entregado pruebas formales contra Ruben Rocha Moya y subrayo que cualquier actuacion de Mexico debe seguir cauces legales.
El posicionamiento ocurre en medio de una presion politica creciente sobre Sinaloa, entidad marcada por señalamientos, crisis de seguridad y discusiones sobre el futuro del gobernador con licencia.
El mensaje presidencial busca fijar una linea: cooperacion con Estados Unidos, pero sin decisiones basadas solo en versiones mediaticas o presiones externas. En un caso de alto impacto, esa distincion es clave para evitar que una acusacion se presente como sentencia.
La controversia tambien tiene efectos locales. Sinaloa llega a la antesala electoral con una narrativa de seguridad deteriorada y con actores politicos que ya se preparan para disputar espacios rumbo a 2027.
La evolucion del expediente dependera de si Washington formaliza informacion, si Mexico recibe solicitudes juridicas concretas y si las autoridades mexicanas deciden abrir procesos propios con base en evidencia verificable.
