Ante la temporada de lluvias, el municipio de Cuautitlán Izcalli, en el Estado de México, ha intensificado las labores de limpieza en la Presa El Ángulo, un vaso regulador clave para evitar inundaciones en la zona. Según informó el presidente municipal, Daniel Serrano, durante su conferencia de prensa “El Poder del Pueblo”, solo el organismo Operagua ha retirado entre 90 y 100 toneladas de basura y azolve, mientras que la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM) y el organismo SAPASA también participan en los trabajos.
La acumulación de desechos en la presa es un problema recurrente, agravado por la basura que arrastran las corrientes desde el municipio vecino de Atizapán de Zaragoza. A pesar de que la mayor parte de los residuos proviene de esa localidad, las autoridades de Cuautitlán Izcalli han mantenido un monitoreo permanente y acciones continuas para liberar las compuertas y garantizar el flujo adecuado de aguas pluviales y residuales.
Estas medidas buscan proteger a comunidades como Ejidal San Isidro y la Unidad Niños Héroes en Cuautitlán Izcalli, así como a la colonia El Jaral en Atizapán de Zaragoza, que podrían verse afectadas por un posible desbordamiento. La limpieza constante de la presa es fundamental para mantener su operatividad y reducir el riesgo de inundaciones durante los meses de mayor precipitación.
El problema de la basura en cuerpos de agua no es nuevo en la región. La cuenca del río Cuautitlán, donde se ubica la presa, ha enfrentado históricamente la descarga de residuos sólidos y aguas residuales, lo que requiere de esfuerzos coordinados entre municipios y organismos estatales. La CAEM ha implementado programas de saneamiento, pero la participación ciudadana y la infraestructura adecuada siguen siendo retos.
Para los habitantes de las zonas aledañas, estas acciones representan una medida preventiva que les brinda cierta tranquilidad, aunque persisten las quejas por la falta de conciencia ambiental y la necesidad de soluciones de largo plazo, como la construcción de plantas de tratamiento y la educación sobre el manejo de residuos.
El gobierno municipal ha señalado que mantendrá el monitoreo y la limpieza de la presa durante toda la temporada de lluvias, que en el Estado de México suele extenderse hasta octubre. Además, se hace un llamado a la población para evitar arrojar basura a ríos y canales, ya que esto contribuye a la obstrucción de la infraestructura hidráulica.
En tanto, las autoridades locales continúan con los trabajos de desazolve y retiro de maleza, con el objetivo de mantener la capacidad de almacenamiento de la presa y prevenir contingencias. La coordinación entre los tres niveles de gobierno y los organismos operadores de agua será clave para enfrentar los efectos del cambio climático, que ha incrementado la intensidad de las lluvias en la región.
La situación en la Presa El Ángulo refleja un problema más amplio que afecta a varias zonas del país: la falta de mantenimiento de la infraestructura hídrica y la contaminación de los cuerpos de agua. Expertos en gestión del agua han señalado que se requieren inversiones significativas y políticas públicas integrales para evitar desastres como los ocurridos en años anteriores en otras entidades.
Por ahora, la prioridad es proteger a la población y mantener la operatividad de la presa. Las autoridades han reiterado su compromiso de seguir trabajando de manera preventiva, aunque reconocen que la solución definitiva pasa por la colaboración de todos los actores involucrados, incluyendo a los municipios vecinos y a la ciudadanía.
