El gobierno municipal de Querétaro suspendió las actividades de dos salones de eventos que preparaban o realizaban fiestas de Halloween y clausuró un establecimiento nocturno, luego de operativos en los que se detectaron permisos faltantes, sobrecupo y presencia de menores de edad. Las intervenciones se activaron por reportes ciudadanos recibidos en las líneas 070 y 911, según la información difundida por la autoridad local.
El primer operativo se dirigió a un salón donde se presentaba un espectáculo denominado "The Last Halloween". Los inspectores encontraron que no existía el permiso para realizar espectáculos públicos y detectaron irregularidades en las condiciones de aforo, además de sobrecupo, venta de boletos de acceso y menores de edad en el lugar. En la diligencia participaron la Dirección de Inspección en Comercio y Espectáculos, la Coordinación Municipal de Protección Civil y la Secretaría de Seguridad Pública Municipal.
En una segunda intervención, las autoridades hallaron menores de edad en un establecimiento nocturno y verificaron que operaba sin licencia vigente para la venta de bebidas alcohólicas. Por ello se determinó la clausura del lugar y la suspensión de actividades como medida de seguridad. En esta acción estuvieron presentes la Dirección de Inspección en Comercio y Espectáculos y la Coordinación Municipal de Protección Civil.
Un tercer operativo se realizó en un salón de eventos que se alistaba para una actividad con cobro de ingreso llamada "Insidious Fiesta de Halloween". El lugar no contaba con licencia municipal de funcionamiento ni con los permisos de espectáculos correspondientes, por lo que también fue clausurado.
La Secretaría de Gobierno municipal señaló que mantendrá operativos permanentes y aleatorios en antros, bares y establecimientos de entretenimiento, con especial atención a la identificación de menores de edad y a la verificación de los controles de acceso. La dependencia advirtió que, ante cualquier incumplimiento de las disposiciones que regulan su funcionamiento, se aplicarán las medidas previstas en la normatividad vigente.
El caso ilustra un problema recurrente en temporadas de alta demanda de entretenimiento: eventos que se promocionan por redes sociales o venta anticipada de boletos sin completar los trámites municipales. Para los asistentes, la suspensión puede traducirse en la cancelación del evento y en la pérdida del dinero pagado, mientras que para los organizadores implica la clausura del inmueble y la apertura de procedimientos administrativos.
La presencia de menores en espacios donde se vende alcohol o se realizan espectáculos sin permiso es uno de los puntos que las autoridades locales han colocado en el centro de la verificación. Los controles de acceso, la revisión de identificaciones y la delimitación de horarios son parte de las obligaciones que los establecimientos deben cumplir para operar.
Para la ciudadanía, las líneas 070 y 911 siguen siendo los canales para reportar irregularidades en comercios y espectáculos. La autoridad no precisó el número de personas desalojadas ni el monto de las sanciones, por lo que esos datos quedan pendientes de confirmación oficial.
La clausura de un antro y la suspensión de dos eventos de Halloween en una misma jornada muestran que la revisión municipal se concentra en fechas de alta afluencia. El antecedente inmediato para los organizadores es claro: sin licencia de funcionamiento, permiso de espectáculos y control de aforo, la actividad puede ser detenida en cualquier momento.
