El presidente municipal de Querétaro, Felifer Macías, refrendó su compromiso con la conservación ambiental al anunciar que en la próxima sesión de Ayuntamiento se presentará una propuesta para donar 12 nuevas hectáreas al Fideicomiso Queretano para la Conservación del Medio Ambiente (FIQMA). El anuncio se realizó desde el área natural protegida de Cañada Bolaños, conocida como El Tlacuache, donde el edil destacó que estos terrenos, que podrían haber sido utilizados para construcción, ahora se destinarán a la preservación ecológica.
Esta acción forma parte de una promesa que la administración municipal asumió hace unas semanas: donar hectáreas al fideicomiso cada 15 días, en cada sesión de cabildo, con el objetivo de consolidar a Querétaro como el municipio más responsable con el medio ambiente del país. Según el alcalde, los predios donados tienen un valor ambiental significativo, ya que contribuyen a la captación de agua, la regulación de la temperatura y la preservación de los ecosistemas, además de ofrecer espacios para la reforestación y otras acciones de protección ecológica.
El FIQMA es un instrumento financiero que permite al municipio administrar y proteger áreas naturales, evitando su cambio de uso de suelo. En ese sentido, Macías subrayó que durante su gestión no se ha aprobado ningún cambio de uso de suelo de no urbanizable a urbanizable, una medida que busca frenar el crecimiento urbano desordenado y proteger las zonas verdes.
La Cañada Bolaños, también conocida como El Tlacuache, es una de las áreas naturales protegidas del municipio y forma parte del programa Explora Querétaro, que ofrece a las familias actividades de senderismo y ecoturismo. El alcalde invitó a la ciudadanía a conocer y cuidar estos espacios, como parte de una visión que busca preservar el patrimonio natural para las próximas generaciones.
Con esta nueva donación, el municipio de Querétaro refuerza su política ambiental, que ha sido reconocida a nivel nacional. Sin embargo, organizaciones ecologistas han señalado que la conservación no solo depende de la donación de terrenos, sino también de su mantenimiento y de la aplicación efectiva de las leyes ambientales. Hasta el momento, la administración municipal no ha detallado el valor económico de las hectáreas donadas ni los planes específicos de manejo para estos predios.
La propuesta será presentada en la próxima sesión de Ayuntamiento, donde se espera que sea aprobada por los regidores. De ser así, el FIQMA sumará un total de hectáreas que aún no se ha precisado, pero que refleja el esfuerzo del gobierno local por equilibrar el desarrollo urbano con la protección del entorno.
Para los habitantes de Querétaro, esta medida tiene implicaciones directas en la calidad del aire, la disponibilidad de agua y la oferta de espacios recreativos. Además, contribuye a mitigar los efectos del cambio climático, un tema que ha cobrado relevancia en la agenda pública. La donación de estas 12 hectáreas es un paso más en la construcción de una ciudad más sostenible, aunque los expertos insisten en que se requiere una visión integral que incluya la educación ambiental y la participación ciudadana.
El anuncio se da en un contexto en el que varias ciudades mexicanas enfrentan problemas de deforestación y pérdida de áreas verdes. Querétaro, por su parte, busca posicionarse como un referente en políticas de conservación, y esta acción es una muestra de ello. Sin embargo, será necesario dar seguimiento a la implementación de estos compromisos para garantizar que las hectáreas donadas realmente se conserven y no queden solo en el papel.
