Esta mañana, en la sede de la Cancillería, autoridades de seis dependencias federales presentaron el segundo Plan Nacional de Acción para el seguimiento de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre Mujeres, Paz y Seguridad. El documento, que abarca el periodo 2026-2030, establece la hoja de ruta para promover la participación plena, igualitaria y segura de las mujeres en la política exterior, la seguridad nacional, la gestión de riesgos de desastres y los esfuerzos de paz, tanto a nivel regional como local.
El acto fue encabezado por el subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Enrique Ochoa; la subsecretaria de Construcción de Paz, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, Rocío Bárcena, y la subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencias de la Secretaría de las Mujeres, Ingrid Gómez, junto con directivos de las dependencias participantes.
El plan busca integrar la perspectiva de género y de juventudes en las estrategias operativas, con acciones concretas en las comunidades de los Territorios de Paz, para contribuir a la consolidación de entornos libres de violencias. También incorpora un mecanismo de monitoreo y evaluación periódica, así como la coordinación interinstitucional y el diálogo con organizaciones de la sociedad civil, con el fin de garantizar un mayor impacto de sus acciones.
Este segundo plan se enmarca en la Política Exterior Feminista adoptada por México en 2020. El primer Plan Nacional de Acción se presentó en 2021, con lo que México se sumó a los 117 países que ya contaban con un instrumento de este tipo. Ahora, con la nueva versión, se busca fortalecer la implementación de la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad en las políticas institucionales vigentes.
Durante el evento se realizaron dos diálogos interactivos: uno sobre las experiencias y resultados del primer plan, y otro sobre la vinculación del segundo plan con las Estrategias Nacionales de Construcción de Paz y Resiliencia. Estos espacios permitieron intercambiar puntos de vista entre funcionarios, representantes del cuerpo diplomático, del Sistema de Naciones Unidas y de organizaciones civiles.
La resolución 1325, adoptada en el año 2000, es un hito en la agenda internacional porque reconoce el papel de las mujeres en la prevención y resolución de conflictos, así como en la construcción de paz. Con este nuevo plan, México reafirma su compromiso con la igualdad sustantiva y con la integración transversal de la perspectiva de género y de juventudes como elementos esenciales para procesos de paz más inclusivos y sostenibles.
El documento, disponible en español e inglés, será la guía para las acciones gubernamentales en los próximos años. Su implementación implicará la participación coordinada de diversas secretarías y la colaboración con la sociedad civil, lo que podría traducirse en políticas públicas más sensibles al género en temas de seguridad y gestión de riesgos.
Para la ciudadanía, este plan representa un avance en el reconocimiento de las mujeres como actoras clave en la toma de decisiones que afectan la seguridad y la paz. Aunque su impacto se verá en el mediano plazo, la existencia de un mecanismo de monitoreo y evaluación permitirá dar seguimiento a los avances y corregir el rumbo si es necesario.
Con esta acción, México se posiciona como un país comprometido con la agenda internacional de Mujeres, Paz y Seguridad, y envía un mensaje claro sobre la importancia de incluir a las mujeres en todos los ámbitos de la vida pública, especialmente en aquellos relacionados con la construcción de paz y la seguridad nacional.
