El Mundial 2026 también abrió una temporada de riesgo digital para aficionados en México. Especialistas en ciberseguridad advierten que la demanda de boletos, viajes, hospedaje, transmisiones y promociones relacionadas con el torneo puede ser aprovechada para fraudes, suplantación de identidad y campañas de phishing.
Los ataques más probables combinan urgencia y emoción: supuestos boletos de último minuto, paquetes de viaje con descuento, enlaces para ver partidos, sorteos falsos, tiendas no verificadas y perfiles que imitan a marcas o instituciones. La inteligencia artificial eleva el riesgo porque facilita textos, imágenes, voces y páginas falsas con apariencia más convincente.
La recomendación básica es comprar solo en canales oficiales, evitar transferencias a cuentas personales, verificar dominios, desconfiar de precios demasiado bajos y activar autenticación de dos factores en cuentas bancarias, correo y redes sociales.
El riesgo no se limita a aficionados. Restaurantes, hoteles, agencias de viaje, comercios y pequeñas empresas también pueden ser blanco de malware, facturas falsas, mensajes de proveedores apócrifos o campañas de robo de datos.
La agenda tecnológica del Mundial muestra que la seguridad ya no ocurre solo en estadios y calles. También se juega en celulares, correos, plataformas de pago y redes sociales, donde una mala decisión puede convertirse en pérdida económica o robo de identidad.
