El Organismo Operador del Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Los Cabos (OOMSAPAS) destinará más de 260 millones de pesos del Fideicomiso de Saneamiento Ambiental (FISAM) a 11 obras de distribución de agua y saneamiento durante el ejercicio fiscal 2026. El anuncio lo hizo el director general del organismo y presidente del Subcomité Técnico del FISAM, Arturo Sandoval, quien detalló que los trabajos buscan mejorar el servicio en el municipio y atender infraestructura crítica que opera desde hace años.
Entre las obras previstas está la rehabilitación de la Planta Desaladora 1, una pieza central para el abasto en una zona costera con alta demanda turística y residencial. También se contempla la ampliación y el mejoramiento de la planta de tratamiento Mesa Colorada, así como la rehabilitación de los cárcamos de rebombeo Jardines y El Bordo, puntos que forman parte de la red que conduce las aguas residuales hacia su tratamiento.
En Cabo San Lucas, el paquete incluye la construcción de 1.3 kilómetros lineales de colector en La Brecha, en la colonia Chula Vista, además de la rehabilitación del cárcamo de aguas residuales Lagunitas y del cármamo de la zona centro de esa delegación. Estas obras apuntan a reducir el riesgo de derrames y fallas en el sistema de drenaje, un problema recurrente en temporada de lluvias y ante el crecimiento urbano acelerado.
El financiamiento proviene del FISAM, un fideicomiso que combina aportaciones públicas y privadas para proyectos ambientales. Sandoval destacó que la coordinación con el sector privado ha sido clave para concretar las propuestas y reconoció el compromiso de los generadores de empleo que participan en las reuniones del subcomité. Según el funcionario, esa colaboración seguirá marcando la ruta de la administración municipal.
La inversión anunciada supera los 260 millones de pesos y se distribuirá en 11 frentes de trabajo. Aunque el organismo no precisó fechas de inicio ni de conclusión por obra, el ejercicio fiscal 2026 es el marco temporal previsto. La magnitud del monto contrasta con la antigüedad de algunos equipos, como la desaladora y los cárcamos, que requieren mantenimiento mayor para evitar interrupciones en el suministro.
Para los habitantes de Los Cabos, el impacto práctico se traduce en la posibilidad de contar con un servicio más estable de agua potable y con un manejo más seguro de las aguas residuales. La rehabilitación de cárcamos y colectores reduce el riesgo de fugas, derrames y malos olores, mientras que la ampliación de la planta de tratamiento busca mejorar la calidad del agua que se devuelve al entorno.
El municipio enfrenta una presión constante sobre su infraestructura hídrica debido al crecimiento poblacional y a la actividad turística, que incrementa la demanda en hoteles, restaurantes y desarrollos residenciales. En ese contexto, las obras de saneamiento son también una medida preventiva frente a posibles contingencias sanitarias y ambientales.
El anuncio se da en un momento en que la gestión del agua es un tema sensible para la ciudadanía, que ha reportado fallas en el suministro y en el drenaje en distintas colonias. La ejecución de estas obras será un indicador de la capacidad del organismo y del fideicomiso para traducir los recursos en mejoras verificables para la población.
El OOMSAPAS no detalló el desglose del gasto por proyecto ni los mecanismos de licitación o asignación de los contratos. Tampoco se informó sobre posibles aumentos en las tarifas o sobre el origen exacto de los recursos privados dentro del fideicomiso. Esos elementos serán relevantes para evaluar la transparencia y el impacto real de la inversión en los próximos meses.
