Ante el fuerte oleaje que prevalece en el litoral, la Coordinación Municipal de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) de Los Cabos mantiene la suspensión de actividades en las playas de Cabo San Lucas, mientras que en las de San José del Cabo continúan aplicándose restricciones según la zona. La medida busca prevenir accidentes entre residentes y turistas que acuden a estos destinos.
Personal de Zofemat y cuerpos de rescate mantienen vigilancia permanente en las playas, con recorridos constantes para monitorear la evolución del mar. Las autoridades han pedido respetar los cierres, las banderas y los avisos colocados en los accesos, y han señalado que cualquier cambio en las restricciones será comunicado por los canales oficiales del Ayuntamiento.
Esta situación afecta directamente a la actividad turística y recreativa en uno de los polos playeros más importantes del país. Los Cabos recibe cada año a miles de visitantes nacionales e internacionales, y la suspensión de actividades en playas como las de Cabo San Lucas implica que hoteles y prestadores de servicios turísticos deben ajustar sus operaciones, mientras que los bañistas deben buscar alternativas seguras.
El fuerte oleaje es un fenómeno recurrente en el Pacífico mexicano, especialmente durante la temporada de huracanes, que en el Atlántico y el Pacífico se extiende de junio a noviembre. Aunque no se ha reportado la presencia de un ciclón cercano, los efectos de marejadas y corrientes de resaca pueden sentirse a kilómetros de distancia, por lo que las autoridades mantienen un monitoreo constante.
Para los habitantes de Los Cabos, la restricción implica modificar sus rutinas de ejercicio o esparcimiento en la playa, y para los comerciantes establecidos en la zona costera, una posible reducción en la afluencia de clientes. Sin embargo, la prioridad es la seguridad de las personas, y las autoridades han insistido en que las medidas son temporales y se levantarán cuando las condiciones del mar lo permitan.
La Zofemat de Los Cabos ha recordado que la vigilancia incluye la coordinación con otras instancias de protección civil y que se dará aviso oportuno sobre la reapertura de las playas. Mientras tanto, se recomienda a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y evitar difundir rumores sobre el estado del mar.
Esta medida se suma a otras acciones preventivas que el Ayuntamiento ha implementado en temporadas de alto oleaje, como la colocación de banderas rojas y la restricción de acceso a zonas de riesgo. La colaboración de la ciudadanía es fundamental para evitar tragedias, por lo que se reitera el llamado a respetar las indicaciones de los guardavidas y del personal de Zofemat.
Las autoridades locales confían en que, una vez que disminuya el oleaje, se puedan restablecer las actividades en las playas de manera gradual y segura. Mientras tanto, la recomendación es disfrutar de la costa desde la arena, sin ingresar al mar, y seguir las actualizaciones oficiales.
