El Ayuntamiento de Los Cabos, a través de la Dirección Municipal de Desarrollo Rural, organizará una serie de capacitaciones dirigidas a productores ganaderos sobre la prevención, detección y atención del gusano barrenador del ganado, una plaga que afecta al hato y que requiere protocolos sanitarios específicos para evitar su propagación. Las sesiones se realizarán el lunes 14 de septiembre en dos sedes y el martes 15 en una tercera, de acuerdo con la información difundida por el propio gobierno municipal.
La primera jornada será el lunes 14 de septiembre a las 11:00 horas en las instalaciones del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT 03), en la delegación municipal de Santiago. Ese mismo día, a las 16:00 horas, la capacitación se trasladará a la Casa de la Cultura de Miraflores "Profa. Francisca Monroy Vda. de Collins", en la comunidad de Miraflores. El martes 15 de septiembre, a las 11:00 horas, la actividad se efectuará en la Casa Ejidal de San José Viejo.
El titular de la Dirección Municipal de Desarrollo Rural, Raúl Montaño Ojeda, señaló que el objetivo es que las y los productores puedan identificar oportunamente esta plaga, conocer las medidas preventivas y aplicar los protocolos correspondientes para proteger la salud del ganado y evitar su propagación. La información difundida no detalla si las sesiones tendrán costo ni si se requiere registro previo para asistir.
En las capacitaciones participarán el Gobierno del Estado de Baja California Sur, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA), así como autoridades y especialistas del sector pecuario. La coordinación entre instancias federales, estatales y municipales responde a que las plagas del ganado suelen requerir acciones sanitarias de alcance regional.
El gusano barrenador del ganado es una infestación causada por larvas de mosca que se alimentan del tejido vivo de los animales y pueden provocar lesiones graves, pérdida de peso y, en casos no atendidos, la muerte del ejemplar. Su presencia afecta directamente la productividad de las unidades ganaderas y puede derivar en restricciones para la movilización de animales, lo que impacta el ingreso de las familias que dependen de esta actividad.
Para los productores de Los Cabos, la capacitación representa una oportunidad de acceder a información técnica sin trasladarse a la capital del estado. La detección temprana de heridas con presencia de larvas, la limpieza y el tratamiento oportuno, así como el reporte a las autoridades sanitarias, son algunas de las prácticas que suelen recomendarse en este tipo de plagas. La aplicación correcta de esos protocolos reduce el riesgo de que el problema se extienda entre hatos vecinos.
La actividad también ocurre en un contexto en el que la ganadería de Baja California Sur enfrenta retos de sanidad animal y de comercialización. La vigilancia epidemiológica en la región es relevante porque la península comparte rutas de movilización de ganado con otras entidades y con el mercado estadounidense, lo que hace que cualquier brote pueda tener consecuencias más allá del municipio.
Las autoridades municipales no han precisado si habrá nuevas fechas de capacitación después del 15 de septiembre ni si se entregarán materiales de consulta a los asistentes. Tampoco se informó si se prevé un diagnóstico sobre la presencia actual de la plaga en la zona. Esos datos serían útiles para que los productores dimensionen el nivel de riesgo y para que la ciudadanía conozca el estado sanitario del ganado local.
La asistencia a estas sesiones es voluntaria y está dirigida principalmente a quienes trabajan en la actividad pecuaria. Para el resto de la población, el seguimiento de este tipo de avisos sanitarios importa porque de la salud del hato dependen el abasto de carne y leche en la región, así como el precio de esos productos en los mercados locales. La capacitación, en ese sentido, no solo atiende un problema técnico del sector, sino que incide en la cadena alimentaria que llega a los hogares de Los Cabos.
