VOZ NACIONALNEWSROOM PRO

miércoles, 4 de noviembre de 2026

Estados

La Monja recibe agua potable tras 12 años de gestión vecinal

Decenas de familias de La Monja, en Santa Rosa Jáuregui, ya cuentan con contrato de agua potable tras una obra conjunta entre habitantes, el municipio de Querétaro, el gobierno estatal y la CEA.

Vecinos y autoridades durante la apertura de una llave de agua en La Monja
Vecinos y autoridades durante la apertura de una llave de agua en La Monja

Después de 12 años de solicitudes y organización vecinal, decenas de familias de La Monja, comunidad de la delegación Santa Rosa Jáuregui, en Querétaro, cuentan con contrato de agua potable y servicio en sus hogares. El presidente municipal Felifer Macías acudió a la zona para abrir una llave junto con habitantes y constatar la llegada del suministro.

La obra se concretó con una aportación de recursos económicos del municipio de Querétaro, mano de obra de la Comisión Estatal de Aguas (CEA) y materiales que aportaron las y los vecinos. Esa combinación de esfuerzos permitió llevar el servicio a los domicilios que llevaban más de una década sin una conexión formal.

El acceso al agua potable no solo representa una mejora en la vida cotidiana de las familias, sino también una condición básica para la salud y la higiene. Contar con un contrato y una toma regular evita que los hogares dependan de pipas, acarreo manual o conexiones irregulares, y da certeza sobre el pago y el mantenimiento del servicio.

Durante la visita, Macías señaló que en las últimas semanas se han entregado más de mil 200 contratos de agua en comunidades de la capital. La cifra, según el planteamiento municipal, forma parte de una estrategia para regularizar el suministro en zonas que habían quedado fuera de la red o que operaban sin documentación.

La Monja se ubica en Santa Rosa Jáuregui, una delegación con localidades dispersas y necesidades de infraestructura que han sido señaladas por sus habitantes durante años. La organización comunitaria fue clave para insistir en la petición del servicio, de acuerdo con el reconocimiento que hizo el propio alcalde a las y los vecinos.

El caso ilustra un patrón frecuente en la periferia de las ciudades: colonias y comunidades que crecen antes de que llegue la red formal y que después requieren acuerdos entre distintos niveles de gobierno para completar la infraestructura. Esos procesos suelen implicar aportaciones vecinales, obra pública y convenios con organismos operadores del agua.

Para las familias beneficiadas, el efecto práctico es inmediato: disponer de agua entubada en casa reduce costos y tiempos de traslado, y permite planear el consumo. Para el municipio, implica sumar nuevos usuarios al padrón y asumir tareas de mantenimiento y cobro que antes no existían en esa zona.

El reto pendiente es que la cobertura se sostenga en el tiempo y que el servicio llegue con presión y calidad suficientes. La administración municipal adelantó que continuará trabajando en las comunidades de Santa Rosa Jáuregui, aunque no precisó plazos ni el número de viviendas que faltan por atender en esa delegación.

Continúa leyendo

Sigue esta cobertura

Correcciones y réplica: Si detectas un error factual o necesitas solicitar derecho de réplica, escribe a contacto@voznacional.info con la URL de esta nota y documentación de soporte.