La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, encabezó una Jornada de Paz en la colonia Lomas del Ébano, en Mazatlán, donde recorrió domicilios para escuchar peticiones vecinales y entregar apoyos funcionales a adultos mayores y personas con discapacidad, como sillas de ruedas, andaderas, muletas y bastones, además de medicamentos y despensas.
El acto, realizado en la Unidad Deportiva del sector, contó con la presencia del subsecretario de Prevención de las Violencias de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Torruco Garza, y de la presidenta municipal de Mazatlán, Estrella Palacios Domínguez. La jornada incluyó un módulo de desarme voluntario en el que cualquier persona podía entregar armas de fuego o municiones de forma anónima, sin investigación y a cambio de una remuneración económica.
Domínguez Nava sostuvo que la construcción de una paz duradera requiere trabajo gradual y cercano a las comunidades, con brigadas que visitan casa por casa. En su mensaje llamó a mantener la colaboración entre ciudadanía, Fuerzas Armadas y autoridades civiles, y reconoció a quienes decidieron entregar sus armas para su desmantelamiento y destrucción.
La presidenta municipal de Mazatlán informó que desde el inicio de estas jornadas en la ciudad se han otorgado 50 mil atenciones a la población, entre consultas médicas, apoyos educativos y orientaciones jurídicas. Por su parte, Torruco Garza detalló que a nivel nacional se han recibido 378 mil armas de fuego para su destrucción, y en Mazatlán alrededor de 10 mil.
El subsecretario explicó que las jornadas responden a una instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum para acudir directamente a los hogares y atender problemáticas de las familias. También mencionó la incorporación de jóvenes mediante el programa Jóvenes Unen al Barrio, con el objetivo de alejarlos de actos delictivos y vincularlos a actividades positivas.
El despliegue de estas jornadas combina servicios asistenciales con acciones de prevención de la violencia, un enfoque que busca atender necesidades inmediatas de la población mientras se trabaja en factores de riesgo. La entrega de apoyos funcionales y medicamentos tiene un efecto directo en hogares con adultos mayores o personas con discapacidad, sectores que enfrentan mayores costos de atención y movilidad.
El módulo de desarme voluntario, por su parte, ofrece una vía para que familias retiren de sus casas armas que representan un riesgo de accidentes o de uso delictivo. El anonimato y la ausencia de investigación son condiciones que buscan facilitar la entrega, aunque el alcance real de estas acciones depende de la confianza de la ciudadanía y de la continuidad de los operativos.
La jornada en Lomas del Ébano se suma a una serie de visitas similares en Mazatlán y otros puntos de Sinaloa. Para los habitantes de colonias como esta, la presencia de servicios médicos, orientación jurídica y apoyos materiales representa un alivio inmediato, aunque la consolidación de la paz y la reducción de la violencia requieren políticas sostenidas más allá de los eventos puntuales.
