La Sala Regional Guadalajara del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y el Gobierno de Baja California Sur instalaron la “Mesa Naranja”, un mecanismo de coordinación interinstitucional para prevenir y atender la violencia política contra las mujeres en razón de género. El acto se realizó en el Auditorio de la Escuela de Música de La Paz, donde también se firmó un compromiso conjunto para impulsar acciones en la materia.
El gobernador Víctor Manuel Castro Cosío encabezó la ceremonia y llamó a las instituciones y autoridades a asumir la responsabilidad desde sus respectivos ámbitos para generar condiciones que favorezcan la participación de las mujeres en la vida pública. “Que se multipliquen las Mesas Naranja para construir puentes y generar relaciones que nos permitan entender que el amor, la paz y la tranquilidad de una sociedad solo surgen cuando nuestras mujeres, niñas y adolescentes son respetadas”, expresó.
La magistrada presidenta de la Sala Regional Guadalajara del TEPJF, Rebeca Barrera Amador, explicó que la Mesa Naranja permitirá coordinar esfuerzos entre instituciones y establecer rutas de atención ante casos de violencia política contra las mujeres. Este mecanismo busca dar respuesta oportuna a las víctimas y generar protocolos claros para las autoridades locales y municipales.
La violencia política contra las mujeres en razón de género es un fenómeno que ha cobrado relevancia en México en los últimos años, especialmente durante los procesos electorales. Según datos del INE, entre 2020 y 2024 se registraron más de 300 quejas por este tipo de violencia en el país, lo que llevó a la creación de protocolos específicos y a la tipificación de estas conductas como delitos en varias entidades.
En Baja California Sur, la instalación de la Mesa Naranja representa un avance en la implementación de políticas públicas con perspectiva de género. El gobernador Castro Cosío reiteró que su administración continuará trabajando para fortalecer la participación de las mujeres en la vida pública y llamó a las alcaldesas y alcaldes a sumar esfuerzos para prevenir cualquier forma de violencia y promover una cultura de respeto en sus comunidades.
Al acto acudieron representantes de los tres órdenes de gobierno, quienes atestiguaron la firma del compromiso y la instalación de la Mesa Naranja. La iniciativa se enmarca en los esfuerzos nacionales por garantizar a las mujeres una participación política libre de violencia, tal como lo establecen los tratados internacionales y la legislación mexicana.
Para las ciudadanas de Baja California Sur, la Mesa Naranja representa un canal directo para denunciar situaciones de violencia política, ya sea en el ámbito partidista, en cargos de elección popular o en el ejercicio de sus funciones públicas. Las autoridades esperan que este mecanismo reduzca la impunidad y fomente la denuncia.
La implementación de la Mesa Naranja se suma a otras acciones como la creación de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales y la capacitación a funcionarios electorales en perspectiva de género. Sin embargo, organizaciones civiles han señalado que aún falta mayor difusión y recursos para que estos mecanismos lleguen a todas las comunidades, especialmente a las zonas rurales e indígenas.
El gobierno estatal se comprometió a dar seguimiento periódico a los acuerdos derivados de la Mesa Naranja y a publicar informes de avances. La próxima reunión de seguimiento está prevista para dentro de tres meses, según informaron fuentes cercanas al evento.
Con esta acción, Baja California Sur se suma a otras entidades que han adoptado el modelo de Mesas Naranja, impulsado por el TEPJF, para combatir la violencia política de género. La expectativa es que este mecanismo contribuya a que las mujeres participen en la política con plenitud de derechos y sin temor a represalias.
