El Instituto Nacional Electoral colocó a Campeche en una agenda de participación juvenil, ciberactivismo y prevención de violencia política contra las mujeres. La actividad reunió a autoridades electorales, instituciones educativas, organizaciones civiles y actores vinculados a la vida pública local.
El eje fue un decálogo de acción ciudadana y un manifiesto de juventudes, instrumentos pensados para incentivar participación y reducir prácticas de violencia política en razón de género.
Aunque no se trata de una contienda inmediata, el movimiento importa rumbo a los procesos electorales siguientes. La conversación digital será uno de los campos más sensibles para campañas locales, especialmente por ataques coordinados, desinformación y agresiones contra mujeres que buscan cargos públicos.
La apuesta institucional apunta a prevenir antes de sancionar. Para que funcione, las medidas deberán traducirse en capacitación, seguimiento y protocolos claros para plataformas, partidos y autoridades estatales.
Campeche aparece así como un laboratorio electoral relevante: combina participación juvenil, uso político de redes y la necesidad de proteger derechos en un entorno digital cada vez más agresivo.
