En un operativo coordinado por la Comisión Local de Búsqueda de Personas de Zacatecas, se llevó a cabo una búsqueda forense generalizada en el municipio de Luis Moya, con resultados positivos. Durante la jornada, realizada en dos polígonos que abarcan alrededor de 15 hectáreas, se recolectaron restos óseos que quedaron a disposición de la Fiscalía General de Justicia del Estado para su análisis e identificación.
La acción, encabezada por el personal de la Comisión, se realizó en conjunto con la Fiscalía Especializada en Atención al Delito de Desaparición Forzada y Desaparición Cometida por Particulares. Además, se utilizaron drones y se contó con el apoyo de la unidad canina de la Policía de Investigación, lo que permitió una revisión más exhaustiva del terreno.
Un aspecto relevante fue la participación de ocho representantes de colectivos de familias de personas desaparecidas, quienes acompañaron las labores. También estuvieron presentes elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional, lo que refleja un esfuerzo interinstitucional.
Este tipo de operativos forman parte de las acciones que el Gobierno de Zacatecas, encabezado por David Monreal Ávila, ha impulsado para atender el grave problema de desapariciones en la entidad. Según datos de la Comisión Nacional de Búsqueda, Zacatecas es uno de los estados con mayor número de personas desaparecidas, lo que ha generado una exigencia constante de los colectivos para que se intensifiquen las búsquedas.
La recolección de restos óseos es un paso inicial en un proceso que puede llevar tiempo. La Fiscalía deberá realizar pruebas de genética forense y cotejar los resultados con los bancos de perfiles genéticos de familiares de desaparecidos. Este procedimiento es fundamental para lograr la identificación y, en su caso, la restitución de los cuerpos a sus familias.
Para los colectivos, la participación en estas jornadas es crucial, ya que les permite vigilar el proceso y garantizar que se realice con respeto y transparencia. La presencia de los colectivos también es un recordatorio de la urgencia de resolver los casos y de la necesidad de que las autoridades mantengan una comunicación constante con las familias.
El operativo en Luis Moya se suma a otras acciones de búsqueda realizadas en la entidad, como las llevadas a cabo en los municipios de Fresnillo y Guadalupe. Sin embargo, los colectivos han señalado que aún falta mucho por hacer, pues el número de desaparecidos sigue siendo alto y los recursos destinados a la búsqueda son limitados.
Las autoridades no han dado a conocer detalles sobre los restos encontrados, como su número o posible antigüedad, pues las investigaciones están en curso. Se espera que en los próximos días se emita un informe oficial con los avances de los análisis.
Mientras tanto, las familias de las personas desaparecidas en Zacatecas continúan su lucha diaria por encontrar a sus seres queridos. Cada hallazgo, aunque sea parcial, representa una esperanza de cerrar una herida que lleva años abierta. La sociedad zacatecana observa con atención estos esfuerzos, que buscan hacer justicia y verdad en un contexto de dolor y exigencia.
