Los destinos turísticos de Guerrero cerraron el domingo 25 de octubre con una ocupación hotelera general de 66.3%, según las cifras de la Secretaría de Turismo estatal. Ixtapa-Zihuatanejo fue el destino con mayor demanda de cuartos al registrar 80.3%, por delante de Taxco, con 68.9%, y de Acapulco, que promedió 64.3% en sus distintas zonas.
El comportamiento de Acapulco muestra una brecha marcada entre sus áreas. La Zona Dorada concentró la mayor ocupación con 76.9%, seguida de la Bahía Histórica con 59.2%, mientras que la zona Diamante reportó 46.8%. Esa diferencia sugiere que la demanda se inclina por la oferta tradicional del puerto y que la franja de hoteles de mayor antigüedad o menor precio relativo mantiene un ritmo distinto al de los desarrollos recientes.
En Taxco, la actividad del fin de semana se apoyó en atractivos de temporada. La Plaza Borda exhibe la Catrina Monumental 2026, una pieza de artesanía local, y el videomapping comenzó proyecciones el sábado con funciones previstas hasta el 8 de noviembre. Estos montajes buscan atraer visitantes en las semanas previas a las celebraciones de Día de Muertos, una temporada en la que el turismo cultural suele ganar peso frente al de sol y playa.
El calendario de eventos también aportó visitantes. En Acapulco se realizó el Bahía Street Games 2026, una competencia de calistenia, y en Ixtapa-Zihuatanejo se llevó a cabo la décima edición de la Carrera Xtrail México, con más de 900 participantes locales, nacionales e internacionales en rutas de 8, 17 y 21 kilómetros. Este tipo de actividades amplía el perfil del visitante y distribuye el gasto más allá del hospedaje y la playa.
Fuera de los destinos principales, las cifras son sensiblemente menores. La Unión registró 45.7% de ocupación, mientras que Copala y Marquelia reportaron 37.0%. Son localidades con playas y paisajes naturales que apuestan por un turismo de menor escala, con menor infraestructura hotelera y una demanda más estacional, lo que explica en parte la distancia frente a los polos consolidados.
Para el sector turístico guerrerense, la lectura de estos números importa porque la entidad depende de manera significativa del gasto de visitantes. Una ocupación general de dos tercios en un fin de semana ordinario deja margen de crecimiento, sobre todo en Acapulco, cuyo promedio queda por debajo del de Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco. La comparación entre zonas también es una señal para operadores y autoridades sobre dónde se concentra la demanda y dónde hay capacidad sin utilizar.
El gobierno estatal mantiene la promoción de los destinos y la diversificación de la oferta, con productos que combinan playa, naturaleza, deporte y cultura. La proximidad del Día de Muertos representa la siguiente prueba para medir si esa estrategia se traduce en mayor afluencia durante el próximo fin de semana, cuando se espera la llegada de visitantes nacionales y extranjeros.
Para quien planea viajar, las cifras sugieren que la disponibilidad de cuartos es amplia en la mayoría de los destinos, aunque conviene reservar con anticipación en Ixtapa-Zihuatanejo y en la Zona Dorada de Acapulco, donde la demanda es más alta. También es útil considerar que las actividades culturales y deportivas se concentran en fechas específicas, por lo que revisar el calendario local puede ayudar a elegir el momento de la visita.
