Más de 45 mil personas participaron en la edición 2026 del Festival de los Suspiros, un encuentro cultural organizado en torno al Día de Muertos que este año amplió su alcance geográfico al realizarse por primera vez en cuatro municipios del Estado de México: Nicolás Romero, Atizapán de Zaragoza, Villa del Carbón y Tlalnepantla de Baz. La cifra de asistentes y la ampliación de sedes fueron difundidas por el gobierno municipal de Nicolás Romero, que calificó el evento como un referente cultural regional.
El festival, que se extendió durante una semana, ofreció música, danza, cine, teatro y exposiciones. Las actividades se distribuyeron en espacios como la Casa de Día del Adulto Mayor La Victoria, la explanada del Centro Histórico San Pedro Azcapotzaltongo, el Teatro Centenario, la Unidad Deportiva Nicolás Romero y las casas de cultura del municipio, además de la Universidad Tecnológica Fidel Velázquez. En los otros municipios, las sedes fueron el Teatro Zaragoza de Atizapán, el Teatro Algarabía de Tlalnepantla y el Multideportivo de Villa del Carbón.
Además de las presentaciones artísticas, el programa incluyó concursos de Catrinas y Catrines, ofrendas, tapetes mortuorios y pan de muerto, así como talleres de calaveritas literarias, decoración de máscaras de cartonería, senderos de leyendas y poesía. También se realizaron actividades de activación física, como carreras infantiles y la cuarta edición de la carrera de Catrinas y Catrines, junto con experiencias inmersivas.
La realización del festival con este formato inédito contó con el respaldo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México a través de la iniciativa PROFEST, según indicó el gobierno municipal. El ayuntamiento agradeció ese apoyo, que permitió ampliar la programación y llevar actividades a demarcaciones vecinas.
El evento ya había sido reconocido en la XVI entrega de los Premios a las Mejores Prácticas de Gobiernos Locales, que organiza la Revista Alcaldes de México, por impulsar un modelo de turismo comunitario que fortalece la identidad local, el sentido de pertenencia, los pueblos originarios, las festividades, la gastronomía y el patrimonio del municipio.
Para Nicolás Romero, la ampliación del festival representa una oportunidad de proyección regional y de atracción de visitantes, aunque también plantea retos de logística, movilidad y seguridad para las autoridades locales. La asistencia de más de 45 mil personas en una semana de actividades supone un flujo considerable de visitantes para los municipios sedes, lo que puede traducirse en beneficios económicos para prestadores de servicios, comerciantes y artesanos, pero también en presión sobre la infraestructura y los servicios públicos.
El festival se consolida como una de las celebraciones de Día de Muertos con mayor alcance en el norte del Estado de México, una región que en los últimos años ha buscado diversificar su oferta cultural y turística más allá de los eventos tradicionales. La combinación de actividades artísticas, concursos y talleres busca involucrar a distintos sectores de la población, desde niños hasta adultos mayores, y mantener vivas las tradiciones asociadas a la memoria de los difuntos.
La edición 2026 del Festival de los Suspiros deja como saldo una participación superior a las 45 mil personas y una expansión territorial que, de mantenerse, podría consolidar el evento como un circuito cultural regional. Las autoridades municipales no precisaron si el formato se repetirá en años próximos ni cómo se financiará, pero el respaldo federal y el reconocimiento obtenido apuntan a que el festival seguirá formando parte de la agenda cultural del municipio y de sus vecinos.
