Más de 2 mil 700 personas, en su mayoría niñas, niños y adolescentes, participaron en las Ferias de Paz organizadas en cuatro municipios de Guanajuato. Las jornadas se llevaron a cabo en Villagrán, Uriangato, Silao de la Victoria y Valle de Santiago, donde los espacios comunitarios se transformaron en puntos de convivencia y aprendizaje enfocados en la prevención.
La actividad fue coordinada por la Secretaría de Seguridad y Paz del estado, a través de su Subsecretaría de Prevención. El objetivo central consistió en acercar herramientas prácticas de autocuidado y resolución de conflictos a la población, utilizando el juego y las dinámicas recreativas como vehículo para abordar temas sensibles.
Durante las ferias se realizaron actividades artísticas, deportivas e informativas. Juegos tradicionales como las canicas, el tiro al blanco y la pesca de valores sirvieron para introducir conceptos de prevención de la violencia escolar y de género, así como para fomentar la cultura de la legalidad y la resolución pacífica de conflictos.
Los asistentes también recibieron información sobre el uso seguro de redes sociales, la prevención de adicciones y la extorsión, además de educación vial. Se desarrollaron circuitos viales, rallies y ejercicios musicales que buscaron reforzar los mensajes preventivos de manera participativa.
Un componente práctico de las jornadas fue la difusión de los números de emergencia. Se explicó a los participantes el funcionamiento del 911 para emergencias y de la línea 089 para reportes anónimos, con el fin de que la ciudadanía sepa cómo actuar ante situaciones que pongan en riesgo la integridad de las personas.
Este tipo de estrategias forma parte de un enfoque de seguridad que busca complementar la labor operativa con la cercanía social. La prevención, según el planteamiento de la dependencia, implica generar confianza en las comunidades y ofrecer herramientas para que la población reconozca riesgos y participe en la construcción de entornos más seguros.
Las ferias se desarrollaron en un contexto donde la violencia y los delitos como la extorsión representan preocupaciones constantes para las familias guanajuatenses. Por ello, las autoridades locales han insistido en la importancia de la denuncia anónima y la corresponsabilidad ciudadana para identificar focos de riesgo en colonias y comunidades.
Para los habitantes de los municipios sede, estas jornadas representan un espacio de convivencia familiar y una oportunidad para que menores de edad accedan a información preventiva en un formato lúdico. La realización de estas actividades también implica una movilización de recursos municipales y estatales para habilitar espacios públicos y coordinar a las corporaciones de seguridad.
La continuidad de estos programas dependerá de la planeación presupuestal y operativa de la Secretaría de Seguridad y Paz. Por lo pronto, las Ferias de Paz dejan un saldo de miles de personas alcanzadas en cuatro demarcaciones, con un enfoque que privilegia la prevención antes que la reacción ante el delito.
