La acumulación de agua por las lluvias registradas este lunes obligó a evacuar de forma preventiva a 170 personas de la Unidad Médica Familiar No. 6 del Instituto Mexicano del Seguro Social, ubicada en la zona centro de San José del Cabo. El operativo lo encabezó el Departamento de Bomberos municipal, que movilizó a la Estación No. 1 Centro con las unidades M-30, Rescate-1, M-15 y B-02, además del área de Rescate Acuático en Aguas Rápidas.
Hasta el corte informado, 48 personas habían salido del inmueble. La prioridad fueron adultos mayores, mujeres embarazadas y mujeres en recuperación posparto acompañadas de sus bebés, grupos con mayor dificultad para desplazarse por su cuenta en una contingencia. El resto de usuarios y del personal de la unidad fue desalojado de manera escalonada para agilizar la salida total.
La clínica se encuentra en el corazón de San José del Cabo, una zona donde el agua de lluvia suele concentrarse con rapidez por la combinación de calles estrechas, drenaje limitado y escurrimientos. Esa condición explica que un episodio de precipitación, incluso sin ser extraordinario, pueda volver intransitable el acceso a un inmueble de atención médica y obligar a suspender actividades.
El desalojo se realizó sin que se reportaran personas lesionadas, según el balance preliminar del operativo. Las maniobras se describieron como preventivas, seguras y coordinadas, con personal de rescate apoyando el traslado de quienes requerían asistencia. La cifra de evacuados podría ajustarse conforme concluyan las revisiones del inmueble y se confirme que no queda nadie en su interior.
Para los derechohabientes, el efecto inmediato es la interrupción de consultas, trámites y servicios en esa unidad mientras persista el riesgo. Quienes tenían cita en la UMF No. 6 tendrán que esperar indicaciones del IMSS sobre reprogramación o canalización a otra clínica, un trámite que suele generar demoras cuando la capacidad local ya está presionada.
La evacuación también deja al descubierto un punto sensible para la ciudad: la dependencia de una sola unidad médica en la zona centro y la vulnerabilidad de su entorno ante lluvias. Cada temporada de precipitaciones, los accesos a servicios públicos en el primer cuadro de San José del Cabo enfrentan el mismo tipo de problema, lo que obliga a bomberos y protección civil a destinar recursos a contingencias recurrentes.
El operativo de este lunes se suma a las labores habituales de las corporaciones locales durante la temporada de lluvias, cuando los llamados por encharcamientos, vehículos varados y desalojos se multiplican. La coordinación entre bomberos, rescate acuático y personal de la clínica permitió que el desalojo se hiciera sin incidentes mayores, aunque el regreso a la normalidad depende de que baje el nivel del agua y se verifiquen las condiciones del edificio.
La recomendación para la población es mantenerse atenta a los avisos oficiales sobre la reapertura de la unidad y evitar acercarse a la zona mientras continúen las maniobras. Para quienes necesiten atención médica urgente, conviene confirmar antes con el IMSS qué alternativa tienen disponible, a fin de no trasladarse en vano a una clínica que permanece fuera de operación.
