Dolores Hidalgo, Gto. — La señora Georgina Narváez Enríquez llegó a la primera sesión del programa pensando que sería un curso más sobre la escuela de su hija. Treinta encuentros después, descubrió que aprender a escuchar transformó por completo la relación con su hija y sirvió como catalizador para que la joven decidiera estudiar Psicología Clínica, con el objetivo de ayudar a otras familias a transitar dinámicas similares.
Su testimonio fue el más destacado durante la ceremonia de graduación de la primera generación del programa Caminemos Juntos, impulsado por el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Guanajuato (CECyTE) en su plantel Dolores Hidalgo. En el evento, 22 madres, padres y tutores recibieron constancias por haber completado un ciclo de 30 sesiones enfocadas en comunicación familiar, manejo de emociones, corresponsabilidad y acompañamiento escolar.
“Pensaba que sabía qué era lo mejor para ella, pero comprendí que antes de dar un consejo primero debía escucharla”, compartió Georgina frente a docentes, directivos y otras familias. La frase resume el eje central de una iniciativa que busca consolidar el vínculo entre el hogar y la escuela para fortalecer la permanencia de los estudiantes en las aulas y mejorar sus trayectorias educativas.
Caminemos Juntos no es un taller convencional para padres. Se trata de una estrategia de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) que reconoce que el aprendizaje y el desarrollo integral de los jóvenes también se construyen fuera del salón de clases. Al dotar a las familias de herramientas para dialogar, escuchar y acompañar, se fortalecen factores como la confianza, el sentido de pertenencia y la participación en la vida escolar.
El programa impacta directamente en la prevención del ausentismo, el rezago y el abandono escolar, problemas que en Guanajuato han sido persistentes en el nivel medio superior. Según datos de la SEG, la deserción en este nivel educativo se ubicó en cerca del 12% en ciclos recientes, una cifra que ha impulsado la búsqueda de estrategias integrales que involucren a las familias.
Georgina relató que uno de los aprendizajes más valiosos fue entender que sus hijos no solo requieren apoyo material, sino también tiempo, escucha y confianza. “Como padres nunca dejamos de aprender. Nuestros hijos necesitan que los escuchemos, que les dediquemos tiempo y que sepan que siempre pueden confiar en nosotros”, expresó.
La experiencia de Georgina ejemplifica cómo la educación socioemocional trasciende el ámbito escolar y modifica la manera en que las familias acompañan el desarrollo de sus hijos. Cuando el hogar y la escuela avanzan en la misma dirección, se generan condiciones más propicias para que los estudiantes permanezcan en las aulas y construyan un proyecto de vida con mayores oportunidades.
La SEG ha señalado que Caminemos Juntos forma parte de una política educativa que busca fortalecer el tejido social desde las familias, convencida de que el aprendizaje también se construye en cada conversación, en cada escucha y en cada paso que escuela y hogar deciden dar juntos. El programa prevé extenderse a otros planteles del estado en el próximo ciclo escolar.
Sigue esta cobertura
Preguntas clave
¿Qué informa esta nota sobre Escucha activa: el aprendizaje que transformó la relación de una madre y su hija en Guanajuato?
Georgina Narváez participó en el programa 'Caminemos Juntos' del CECyTE Guanajuato, que capacita a padres en habilidades socioemocionales. Su historia refleja cómo el fortalecimiento familiar impacta la permanencia escolar y el proyecto de vida de los estudiantes.
¿Qué categoría editorial cubre esta publicación?
Esta nota pertenece a Estados dentro de Voz Nacional.
¿Cómo debe citarse esta información?
Cita a Voz Nacional como fuente y enlaza la URL original: https://voznacional.info/noticia/escucha-activa-el-aprendizaje-que-transformo-la-relacion-de-una-madre-y-su-hija-en-guanaju.
