La incidencia de delitos de alto impacto en Cuautitlán Izcalli bajó 26 por ciento entre enero y agosto de 2026 frente al mismo periodo de 2024, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. La cifra implica mil 132 casos menos en dos años y una reducción adicional de 19 por ciento respecto a los primeros ocho meses de 2025.
El registro federal pasó de 4 mil 391 delitos de alto impacto en los primeros ocho meses de 2024 a 4 mil 020 en 2025 y a 3 mil 259 en 2026. La comparación abarca los 14 indicadores que el SESNSP clasifica como de alto impacto, todos con disminución en el periodo analizado.
Los descensos más pronunciados se observan en robo de autopartes, con 49 por ciento menos al pasar de 123 a 63 casos; homicidio doloso, con 45 por ciento menos al bajar de 65 a 36; robo a casa habitación, con 39 por ciento menos al reducirse de 169 a 103; y robo de vehículo, con 39 por ciento menos al caer de 927 a 566.
El homicidio doloso, uno de los delitos de mayor gravedad, acumuló 36 casos entre enero y agosto de 2026, frente a 65 en el mismo lapso de 2024 y 54 en 2025. La reducción respecto al año pasado es de 33.3 por ciento, lo que sugiere una tendencia sostenida y no un solo dato aislado.
El presidente municipal Daniel Serrano atribuyó los resultados al trabajo coordinado entre los tres órdenes de gobierno, a través de las Mesas de Paz, el Mando Unificado Oriente y operativos conjuntos con autoridades estatales y federales. El ayuntamiento sostuvo que mantendrá las tareas preventivas, la presencia territorial y el uso de información e inteligencia.
La comparación con 2024 es relevante porque corresponde al último año completo de la administración anterior. Medir el desempeño actual contra ese periodo permite evaluar si la baja responde a un cambio de estrategia o a una tendencia más amplia en la región. En ambos casos, el municipio parte de una base alta: en 2024 se registraban en promedio más de 18 delitos de alto impacto por día.
Para los habitantes, la reducción de estos delitos tiene efectos directos en la vida cotidiana: menos riesgo de perder el vehículo o la vivienda en un asalto, menor exposición a violencia letal y una percepción distinta al transitar por colonias que concentraban los mayores índices. Sin embargo, la estadística mide denuncias formales, por lo que la cifra real puede variar según la confianza de la ciudadanía en las autoridades.
El reto para el gobierno municipal será sostener la tendencia cuando concluya el periodo de comparación más favorable. La baja de 2026 frente a 2025 es menor que la registrada frente a 2024, lo que indica que la curva de descenso se está moderando. Mantener la reducción exigirá no solo operativos, sino también capacidad de investigación y atención a las causas estructurales de la violencia.
El ayuntamiento no precisó en la información difundida si la reducción se acompaña de cambios en el número de denuncias presentadas ni de variaciones en la cifra negra. Tampoco detalló el desglose mensual, lo que impide identificar si hubo repuntes en algún periodo específico. Esos datos serán clave para evaluar la solidez de la tendencia en los próximos meses.
